domingo, 11 de mayo de 2014

Amor Incondicional by Felin



Amor Incondicional




By Evelyn Cuellar



Los años siguen pasando

Y en tu rostro lo puedo notar

En cada línea de tu rostro

Puedo encontrar todo el amor

Que siempre me has demostrado

Incondicional, a veces un poco consentidor

Y creo que en ocasiones me has malcriado

No lo puedes evitar

Una gastritis estabas esperando

O eso te dijo el doctor,

Pero aunque los años sigan pasando

Y siempre lo quieras negar

Vanidosa nunca te has reconocido

O eso te gusta proclamar

Pero te miras con tristeza en el espejo

Observando los años pasar

Viendo tu belleza escapando

Cuando en realidad no te debes preocupar

Hermosa siempre has sido

Y tu alma mucho más sin dudar

Parece que se te ha olvidado

Que en el alma la belleza la puedes encontrar…

Yo solo un deseo tengo

Que es poder irradiar ese amor

Con el que siempre me has mirado

Y un día poder regresar

Lo que siempre me has demostrado

A todos los que amo sin parar.


Te Amo Pollo!


Aprovechando que ayer fue día de las madres y que hace unos días me inspiré... esto lo escribí pensando en mi Mamá... y sip yo soy esa gastritis jajaja

jueves, 10 de abril de 2014

No, No, No... By Felin


No, No, No…

By Felin



Cuando de niña lo veía
Asquito siempre sentía
No podía entender porque lo hacían
Y no, no, no yo me repetía.


Conforme pasaron los años
Cambiaron las cosas
Salía con chicos y amigos
No, no, no les decía a gritos.


Muchos no entendían
Porque siempre respondía
De esa forma, si ya no era la misma
Si asquito ya no sentía.


Es la historia de mi vida
Y solo uno lo recibiría,
Un regalo especial que alguien agradecería
Y ese sería el amor de mi vida.



jueves, 23 de enero de 2014

Cambiando de Piel by Felin



Cambiando de Piel
By Felin28





Después que dejé que me convenciera, después de tantos años realmente sin salir, sin tener una vida social y que solo salía del trabajo a la oficina y viceversa. Decidí que valía la pena la vida después de… después de él, hoy era momento de hacer un funeral simbólico y darme esa oportunidad.


Ir a un simple bar, ¿Qué daño me puede hacer? Un par de copas, quizá una plática y si tenía suerte quizá alguien me pediría mi celular o mi email. Además Lsgab me había insistido tanto que celebrar año nuevo en el barrio chino sería divertido, podríamos ver el desfile y quizá el hermoso espectáculo de las lámparas chinas que liberan adornando el firmamento bellamente.


Después del trabajo, fui a una de esas tiendas de lencería en la plaza comercial, con gran timidez entré a ella y comencé a buscar ropa linda, pero a la vez sexy, una nunca sabe quién puede verla y aunque estaba un poco renuente es que por sugerencia de Dara accedí ver prendas de encaje y aunque siento que son un poco atrevidas, ahora que la estoy usando me doy cuenta que realmente son sumamente cómodas. 


Decidí usar una blusa con la espalda descubierta para mostrar mis hermosas alas que me tatuaje cuando era más joven, aunque yo no soy una chavita es que creo que tengo buen cuerpo, así que opté por una falda por encima de la rodilla y una botas largas, una chaqueta de cuero, un poco de maquillaje y al final decidí dejarme el cabello suelto, dejándolo secar en con el aire formando ligeros rizos en él.


Viéndome al espejo es que no me veo tan mal.


Salgo casi corriendo cuando veo la hora. Lsgab, Ivi me matarán si llego tarde siempre me han dicho que la puntualidad no es lo mío.


Puff. 


Cuando entro al bar me sorprende que ellas no estén ahí. Marcó sus móviles Lsgab no lo coge, Ivi después del quinto timbrazo cuando estaba a punto de cortar la llamada me responde con voz chillona (más de la usual) y me dice que Lsagb trepada en sus tacones de diez centímetros al bajar la banqueta se le había doblado horrible la pierna y que a nada estuvo a que la atropellaran al caer sobre la avenida llena de autos, le dije que me diera la dirección para ir con ellas y tratando de suavizar la voz me convenció que mañana las viera, que de seguro estaba tan guapa ya que me había arreglado (nota mental: asesinarla después de este comentario, como si fuera tan descuidada en mi arreglo), y que si ya estaba en el bar pidiera aunque fuera una copa, que además por la fecha quizá conseguiría una cita, o quien me invitara por lo menos una copa… que no desaprovechara que había conseguido con gran esfuerzo pases para ese lugar y así por lo menos una de las tres se divertiría.


De mala gana, acepté y guarde mi móvil en mi diminuta cartera. Y con pasos temblorosos me acercó a le entrada. El de la puerta se me queda viendo con mala cara y cuando está a punto de negar con la cabeza es que yo sonrió mientras le entrego mi pase VIP. Y con una sonrisa aún más amplia entro en el lugar.


¡Wow!


Le verdad el lugar no es nada a lo que me había imaginado, en el fondo hay una banda tocando con un pequeño grupo de fans frente a ellos, fuera de esto el lugar se ve muy tranquilo. Por lo que alcanzo a ver las mesas están todas ocupadas y… vaya creo que hace mucho no salía, ya que dudo mucho que usen sofás, o camas, o qué sé yo donde las parejas… Que se consigan un hotel me rio por lo bajo un poco apenada, son unos simples besos, que exagerada soy. Creo que es la falta de costumbre.


Camino despacio por el lugar y por suerte encuentro un taburete a media barra vacío, y antes de que alguien lo ocupe, casi corro a él tropezándome un poco y a punto de caer de narices.


Puff, vaya mierda. 


Pienso cuando me percato que por lo menos en esta semi-oscuridad se dio cuenta y si no hubiera sido por que me alcanzó a sostener por el brazo, es que yo en estos momentos estarían raspadas mis hermosas rodillas, o quizá estaría sangrando la nariz, porque conociéndome no hubiera podido ni meter las manos.


Le sonríe tímidamente y le doy las gracias en un susurro poco audible. Y como casi no puedo escucharlo con señas me invita a un privado que tiene para que nos tomemos una bebida y charlemos un poco.


Y yo con mi cara de mensa babeando cuando la luz le da en el rostro.


Mierda. No sabía que existían los ángeles en la tierra, creía que era solo un mito.


Sin querer suelto una carcajada ante mi comentario mental que tuve y él se me queda viendo con esos hermosos grises y con el ceño fruncido. Y lo único que se me ocurre es bajar la mirada como auto reflejo.


La plática o lo poco que preste atención es que comienza a chorear que es un millonario que decidió pasar un rato con los plebeyos ya que si estaba en ese lugar era porque la banda que estaba tocando ahora suya y tenía ganas de pasar un buen rato, y yo para mis adentros ¿aja y tu nieve de limón de que la quieres? Pero el muy… más tardó en decir esto que me estaba metiendo mano, yo claro me levanté de un salto soltándole una cachetada y salí corriendo de ahí, ya no alcancé a escuchar lo que me dijo, pero no creo que me haya dado las buenas noches o algo parecido. 


Con los ánimos calientes me siento en el primer lugar de la barra, lo único que me puede tranquilizar ahora es un tequila o una bebida igual de fuerte.


El barman en cuanto me ve me guiña un ojo y se recarga en la barra y me pregunta que qué me sirve y le pido un tequila. En cuanto lo pone delante de mí, me lo tomo de un solo trago y el llena de nuevo la copa, una…, dos… cinco… Dios, he perdido la cuenta, pero creo que van como siete.


Se vuelve a inclinar sobre la barra y me dice que en cinco minutos será su descanso que podríamos ir a la parte trasera y… y yo obvio suelto palabras, de esas que mi madre odio escucharme decir y dando traspiés me levanto del banco y camino con dificultad entre la gente.


Pero si serán chulos, porque creen que ven a una chica sola creen que lo único que estoy buscando es sexo.


Después de meditarlo un poco creo que ha llegado la hora de irme a casa, ahora creo que salir sola no fue buena idea. Y una vez que salgo del lugar esto desorientada, no sé exactamente para dónde ir, conozco el barrio de día y sin tanta gente, pero ahora… de repente choco con alguien que hace que caiga de nalgas en el pavimento.


Cuando estoy a punto de decirles unas lindas palabras (léase sarcasmo), de nuevo pongo una sonrisa estúpida en mis labios al ver al dios griego que está inclinado sobre mi extendiendo la mano para ayudarme a levantarme y solo aparto la vista de su rostro cuando veo un hermoso tatuaje mega elaborado con una serpiente.


Una vez de pie, cuando estaba a punto de darme la vuelta y marcharme lejos de él, con voz ronca me dijo que se llamaba Jetro y que Baalbertith era la banda a la que pertenecía, que esa noche había estado en el Bar Chaos Angeles y que si no le fallaba la memoria me había visto ahí.


Si seré distraída, sonrío con pesar. Aunque no preste mucha atención a la banda que estaba tocando, si hubiera visto que él era, ¿el vocalista? ¿baterista? ¿bajista?... ¿qué más hay en un grupo? Sin duda me hubiera acercado a verlos tocar más de cerca. Pero con la suerte que tengo es que lo más probable es que quiero una aventura de la noche. Le doy las buenas noches y decido marcharme.


Él gritando para que lo escuche me grita:


—¡Hey, chica que entro en un bar! —volteo y con una sonrisa en los labios me indica con la mano que lo acompañe.


Lo dudo un poco, y me vuelve a hacer la seña que me acerque a él, cuando ve que estoy renuente, corre los diez pasos que nos separan y llega a mi lado.


—¿Cómo me has llamado? —hago un puchero.


—Durante… ¿cinco minutos? O fueron hablé y hable en un monologo chica de bar y tú tan solo asentías que me estabas escuchando, no sé tú nombre y…


—Jetro —me muerdo el interior del labio inferior— ¿sí lo que buscas es…?


—Haber chica que entro a un bar, si te atreves a decir la palabra s-e-x-o, es que no me va a quedar de otra que tener que cumplir tus deseos —sonríe— pero la verdad, es que creo que la palabra estrella de rock está muy prostituida y…


—¿Estrella de rock?


—Si lo digo yo, creo que es más creíble ¿no?


—Pues…


—Vamos pequeña… digo chica que entró a un bar, no creas todo lo que dicen de nosotros, no solo solomos sexo, drogas y rock, o por lo menos yo. Simplemente tengo deseo de caminar por el malecón, una plática tranquila, una compañía que me vea como una persona y no como alguien famoso…


—En verdad, ¿eres famoso?


—Auch, eso dolió, ¿sabes?


—¿Y me vas a decir que eso es todo lo que deseas de mí? ¿Platicar y caminar?


—Ya si me quieres dar un beso, un abrazo o algo más…


—¿En verdad que eres…?


—¿Sexy? ¿irresistible? ¿un sol? ¿un…?


—Un chulo… un cínico que…


—Te propongo un trato.


—¿Un trato?


—Regálame una hora de tu vida… un paseo por el malecón, si gustas por tu seguridad entre nosotros ponemos un metro… ¿o metro y medio? de distancia y no sé si traigas un gas pimienta o algo parecido en ese minibolso, si consigo que en esta hora me digas tu nombre y no me arrojes nada o salgas corriendo despavorida de mí, mañana te invito a un pic nic en la playa, al atardecer, con una buena botella de vino, un sushi que prepararé yo mismo… —hace un ademan con la mano—, bueno que le pediré a mi chef personal que lo prepare, armamos una fogata y que una vez que tomemos un par de copas y comamos caminar por la orilla del mar cuando comienza a subir la marea y empieza a salir la luna y las estrellas, mojándonos los pies en el agua fresca mientras nos tomamos de la mano y sonreímos estúpidamente por la forma extraña que nos conocimos y que conseguí que confiaras en mí.


—Mierda, pero ¿qué cursi eres?


—Lo bueno es que omití lo de llevar un mantel a cuadros, o una canasta… lo que si es que cuando empiece a refrescar la noche, una manta nos vendría perfecto…


Para hacerlo callar de una vez por todas, me acerque a él y lo besé. Por un momento me hizo dudar ya que en lo reaccionó ya tardo diez largos segundos en poner sus manos en mi cintura y atraerme más cerca de él para hacer el beso más profundo. Mis manos comenzaron a recorrer sus brazos, su cabello.


Y por primera vez en muchos años, hasta mi suspiro él succionó, dejándome sin aliento minutos después de que dejaran de estar juntos nuestros labios.


—Acepto con una condición.


—¿Cuál?


—Que la tercera cita haga yo los planes.


—¿Tercera?


—El malecón, —enumero con los dedos— la playa…


Sonrió mientras me dejo atrapar de nuevo entre sus brazos. Y entre sus labios.


—Por cierto… chica que entró al bar —ríe a carcajadas— en algún momento me diras tu nombre?


—Quizá, aun no has hecho méritos —lo tomo de la mano y comienzo a caminar junto a él.


—¿Y ya tienes idea de te gustaría para la tercera cita?


—Algo más dinámico… más de contacto.


—¡Ah! ¿cómo…?


—Como el Jiu-jitsu o una actividad física… me gusta el contacto de cuerpo a cuerpo.


La segunda cita tuvo que esperar un par de días, ya que no salimos de su cama durante ese tiempo.

jueves, 2 de enero de 2014

Erase Una Vez... Un Sueño by Felin




Érase Una Vez... Un Sueño

By Felin


Está a punto de dar la medianoche y apenas el maldito hijo de puta de mi jefe me ha dejado salir de la oficina, con el «pretexto» de que en estas fechas los compradores compulsivos gastan hasta el último centavo con el que carguen en la cartera, dice que el inventario debemos tenerlo perfectamente para poder realizar cualquier pedido extraordinario para no perder ninguna venta. Y sí definitivamente la gente hace lo que puede para poder comprar cosas inútiles y absurdas en esta época Navideña… como si eso fuera suficiente para borrar todas las mierdas que hacen durante el año. Pero claro el muy infeliz a las cinco de la tarde se largó a su casita junta a su amada, estúpida, caprichosa y mimada hijita que me cae como una patada de mula en el hígado, nunca me he hecho nada pero la muy… se siente superior a cualquiera que ose mirar en su dirección.

Lo único bueno que tienen Mr Andrew e Ivi es que en su afán de quedar bien y mantener las apariencias es que para la fiesta de Fin de Año, cuando invitan a las inversionistas y dejan que sus humildes trabajadores se rocen con ellos, los presentes y bonus de producción son generosos y me puedo ir lejos un par de semanas lejos de esta ciudad y olvidarme del todo ajetreo y por lo menos ser un poco feliz esos días.

No es que sea una amargada estilo Scrooge y odie estas épocas, no la verdad es que recuerdo que cuando era niña esperaba  ansiosa que llegara diciembre para que junto a mis padres poner el arbolito de navidad y todo aquel adorno que se nos atravesara, mi casa parecía un bazar más que una simple casa, el ambiente era diferente. Extraño esos momentos, pero al igual que estas fechas me dieron buenos recuerdos, también me robó lo que más amaba, mi pequeña Felin, mi gatita adorada preñada decidió cambiar de domicilio y se mudó con mi vecinita Dara la cual se negó  a regresármela, claro si le dan todo lo que yo no pude era más que obvio que buscara una nueva dueña… era mi única compañía, pero no se lo puedo reprochar realmente ahora a de comer todas las golosinas, todo el chocolate que amaba (algo raro en un gato, pero amaba comer chocolate) y que yo por mi alergia no podía darle sin correr el riesgo de salir corriendo al hospital con algún cuadro anafiláctico o prurito por lo menos, sé que está mejor ahora y lo curioso es que estando lejos, es cuando más la veo, jugando en el jardín, que cuando vivía conmigo. Así que al final salimos ganando las tres.

Mierda, no sé cómo se me fue a olvidar el abrigo en la oficina, es cierto me urgía salir de ahí antes de que el transporte público dejara de pasar y tuviera que caminar de regreso a casa, que es más seguro que tomar un taxi a estas horas. Pero también mi vanidad creo que fue la que actuó en este olvido, el morado con lo que traigo no pega ni de chiste y dejaría ciego a más de uno con esa combinación. Aunque el frió de este momento está calándome hasta los huesos y mis dientes empiezan a castañear.

Bajo corriendo las escaleras del metro por la hora esta apunta de pasar el ultimo del día y si no me doy prisa… el policía cuando me ve me hace señas para que corra y lo pueda alcanzar ya que está entrando al andén y…

—Disculpa… —escucho que me dicen en la oscuridad, he chocado contra un muro, a alguien que se me ha atravesado en el camino, abro los ojos y lo único que puedo ver en estos momentos son estrellitas.

A tientas busco ponerme de pie y él amablemente…

—Que te sucede idiota —grito fúrica cuando siento sus manos en mi trasero, le doy un manotazo y me pongo de pie sola.

Una vez que se esclarece mi mirada veo su estúpida sonrisa y cuando estoy a punto de soltarle algún golpe, sin más me jala hacia él sosteniéndome firmemente por la cintura y siento sus labios, dulces, cálidos sobre los míos con el beso más rico que me han dado en mi vida, me dejo llevar unos instantes antes de reaccionar. —¿Serías tan amable de devolverme mis labios y mi cintura? —tuerzo los ojos mientras espero.

—Con esa actitud es que ni Santa… ni los Reyes te van a visitar este año. —Y nuevamente está su estúpida sonrisa en sus labios.

—Hazte a un lado Abigor, que por tu culpa… —mierda el último metro se me ha ido.

—Vamos hermosa… ¿hasta cuándo seguirás molesta conmigo?

—Cuando el infierno se congele… volvemos a hablar —me doy la vuelta dispuesta a alejarme de él lo más que pueda.

—¿Y crees que se congelará terminando estas fechas?

—Muy chistoso, sabes…

—Lo único que sé es que en estas épocas eres la Scrooge de la ciudad de México y que…

—Y que todos se vuelven imbéciles… como tú comprenderás.

—Vamos hermosa, no seguirás molesta solo porque quise que esta Navidad la pasáramos en casa de mis padres y…

—Donde tu santa madre me odia y… 

—Ellos no te odian.

—¿Y él regalo del año pasado?

—Fue una pequeña confusión.

—¡Me dieron ropa de embarazada! —comienzo a caminar lo más rápido que puedo mientras alzó la voz.

—Vamos Bebé, quizá te vieron un poco de pancita… pero ¿quién no sube de peso en estas fechas?

—Eso fue una mulada que… —cuando me doy media vuelta él está hincado detrás de mí y en su mano tenía…

—¿Esto qué significa?

—Que si nos apuramos… —saca el anillo y me lo ofrece— la ropa que te regalaron el año pasado, te podrá ser muy útil.

Trato de contener la risa, con muy mal resultado. Y me doy cuenta que mi sueño de no estar sola más en estas fechas ahora puede ser una realidad.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Dulce Desafío Capi 19 "¡Problemas!





Capítulo Diecinueve
¡Problemas!


Escrito por Felin28

—¡Meritxell! —Edgar llega junto a ella y la toma del brazo— tenemos que irnos de aquí —le ordena.
Meritxell se sacude para tratar de soltar su agarre, pero siente que sus dedos cada vez la sujetan más fuerte.

—¿Qué te sucede imbécil? Suéltame antes de que…

—¿Qué… le vas  a gritar a tu noviecito de turno a que venga a tu rescate? —comienza a reír— tú lo que necesitas es un hombre…

—¿Y no me digas que ese eres tú?

—Quizá no tenga el dinero de Jake, ni te pueda dar los lujos de…

—Edgarcito —le da unas palmadas en el rostro— sabes perfectamente que él único hombre que me interesa es…

—Por Dios niña —dice exasperado— Damian nunca te verá de la forma que tú quieres… él…
—Él no tiene la última palabra en…

—Pues creo que tú tampoco…

—Vete a la mierda Edgar.

—Ok. —dice haciendo una mueca— lo haré cuando consiga lo que quiero— jala a Meritxell hacia él y sin dejarla siquiera darle oportunidad de parpadear, comienza a besarla apasionadamente.

Meritxell por unos segundos le regresó el beso, pero en cuanto siento que el abrazo perdía fuerza ella, le dio un rodillazo en sus partes nobles y le dio una cachetada.

—¡Imbécil! —dice con odio en la voz— yo siempre tengo la última palabra en todo… y SIEMPRE —entorna los ojos y Edgar pone la mano derecha en su pecho— escúchalo bien… siempre decido, como, donde, cuando y con quien…

—Ojala… no te arrepientas de… Damian está… —cada vez le cuesta más trabajo hablar  a causa del dolor y la falta de aire en sus pulmones.

—¡Xelly! —escucha la voz de Maia detrás de ella y pierde el contacto con Edgar— Merit… a que no sabes… —Maia y Éyen se detienen a su lado y se le quedan viendo a Edgar que está tumbado en la hierba con rostro de dolor.

—Hola chicas… —las saluda tranquilamente— ¿han...?

—Encontramos algunas cosas, no todas… pero… —hacen una mueca en seña que no están solas— hicimos algo que…

—¿Ya comieron o bebieron algo? —Tayler se acerca a ellas— ¡Merit! —le da un beso en los labios— mi madre desea… —guarda silencio al ver a Edgar en el suelo— ¿te encuentras bien…?

—Él se ha… —lo besa— denme un minuto y los alcanzó —les dice a los tres— antes de que se sintiera mal Edgar estábamos viendo algo de la universidad y no quisiera que esto siga arruinando mi noche y…

—¿Tienes problemas con algo? —Tayler pregunta con desconfianza.

—Nada que no se pueda solucionar amor…

—¿Y estarás…?

—Ahora los alcanzo… ¿vale?

Espera unos segundos para que se alejen lo suficiente antes de girarse de nuevo hacia Edgar que continúa en el suelo.

—Sabes perfectamente de lo que puedo ser capaz, será mejor que no te interpongas en mi camino de nuevo… que la siguiente vez créeme no vendrá alguien a rescatarte… —se muerde el labio— debes agradecerles a Éyen y Maia que hayan aparecido, que cinco segundos más y tú…

—Si es por ti o en tus manos…

—No seas idiota.

—Las cosas… —Meritxell tuerce los ojos ante las palabras de Edgar— ahora no puedo decirte nada… en el campus hay “personas” que les quieren hacer daño, Damian no está solo en esto y…

—¿No se supone que tú y él son amigos?

—Socios… cada uno tiene un interés diferente…

—Y ahora eres la madre Teresa de Calcuta ¿no?

—Ten cuidado con Damian… trabaja con él bajo reservas.

Meritxell está apunto de contestarle cuando a lo lejos ve tres siluetas inconfundibles a la lejos caminando hacia ella con paso decisivo.

—Hola Pequeño Desafio— Reid le dice al mismo tiempo que la abraza— no me digas que acabamos de espantarte al… ¿novio?

Meritxell se da cuenta que Edgar se ha ido.

—Meritxell Calliope Dempsey Betancourt —escucha detrás de ella.

—Chace Mikael Dempsey Betancourt —responde en el mismo tono serio— yo también te he extrañado.
Chace la levanta del suelo y la abraza fuertemente mientras dan un par de vueltas y le da un beso en la mejilla antes de bajarla.

—Reid, Dominique —los abraza al mismo tiempo y les da un beso en la mejilla a cada uno— ¿y a que se debe el motivo que ustedes…?

—Carl Dempsey —contesta Chace— él está preocupado por…

—¿El abuelo? —dice sorprendida— ¿Cuándo hablaste con él?

—Para ser exactos hace como una hora…

—No estabas en… ¿Holanda?

—Efectivamente Meritxell —Dominique contesta— los tres estábamos en la universidad y hace como cuarenta minutos decidimos hacer el viaje y…

—Chace… tu odias viajar de esa manera…

—Pensábamos venir en tren… pero las circunstancias… —Reid es quien contesta.
—¿De qué están hablando?

—Madison… —Dominique dice con un tono preocupado.

—Me vas a  decir que no has sentido…

—Hemos tenido ciertos… ciertas diferencias y la he bloqueado. —Dice Meritxell confundida— incluso creo que Mady ha hecho lo mismo, ya que las primeras semanas podía sentirla un poco y desde hace semanas…

—¿Entonces no tienes idea de donde pueda estar?

—¿Está en problemas?

—Mucho peor y creo que ella no se encuentra nada bien —suspira Chace preocupado, porque ha dejado de sentirla y eso solo significa una cosa.

Ella… está renegando de nuevo su poder, como hace años cuando estuvo a punto de matar a ese chico.


viernes, 8 de noviembre de 2013

Dulce Desafío Capi 18 "Negro como la Noche"





Capítulo 18


Negro como la Noche



Escrito por Dark Juliet


Reid y Dominique llegaron a la habitación de Chace ya con sus bolsas de viaje preparadas. Chace estaba en las mismas circunstancias.

—¿Qué les pasa a tus Dulces Desafíos? —preguntó Reid nada más entrar al cuarto— ¿Y cómo es que ahora son las dos con problemas?

Chace volteó a verlo con una expresión que claramente decía que no le diría nada hasta no estar seguro de todo. 

Dominique suspiró.

—¿Fue el eclipse lunar?

Chace que no se había enterado del mentado eclipse mostró en su rostro la falta de ese dato en particular.

—¿Cuándo hubo eclipse lunar?

—En el cumpleaños de tus hermanas… realmente eres un terrible hermano mayor… no saber… y cuando afecta a la más débil… ¡uff!

—Dominique no hablemos de responsabilidades porque sales perdiendo querido… mis hermanas no son débiles, sólo no saben trabajar lo que tienen en sus manos.

Reid iba a hacer uno de sus comentarios sarcásticos pero se contuvo, esas niñas eran su familia también y aunque se entendía más con Meritxell que con la gemela pequeña es que no podía dejar de preocuparse por ambas. Dominique en cambio sentía una peculiar fascinación por Madison, jamás se enojaba con él y era quien le tenía más paciencia. Además de que sentía que Chace sentía más debilidad por su hermana mayor.

—¿Quieres explicarnos por qué tenemos la necesidad de salir de viaje?

—Es obvio Dom, debemos ir a patear el trasero de unos cuantos… sólo espero no tener que pelear con mis hermanas… siento que en este momento una de ellas no se encuentra bien… sentí que… mi corazón… dolió…

Dominique y Reid llegaron a conclusiones diferentes, cada quien pensó en su gemela favorita. Chace sabía exactamente quien era la que tenía el problema, sólo esperaba no llegar muy tarde. Su hermana era un misterio para él, cómo podía levantarse y seguir caminando o dejarse derrumbar y perecer en el camino. Deseaba que fuera la primera opción. Lo peor del asunto era que no sabía cuál sería la elegida y eso lo mantendría inquieto hasta comprobar con sus propios ojos que se encontraba bien.

—Vamos nenas y dejen de llorar— dijo Chace colgándose su mochila en los hombros— nos necesitan…

Dominique y Reid solo asintieron y salieron después de él. 

***** 

Madison todo el tiempo mantuvo los ojos abiertos mientras caían lagrimas por su rostro sin poder evitarlo, cerró los ojos al sentirse libre del cuerpo de Carter. Suspiró, se secó las lágrimas y se levantó. Abriendo sus ojos, tomó su ropa y se la colocó sin prestar mucha atención en lo que hacía. 

Carter estaba satisfecho por lo que acaba de suceder y quería retenerla a su lado por más tiempo. 

—¿Has conseguido lo que querías no? —Madison trata de decir la más serena que puede. 

—¿Qué pasa mi pequeño desafío? 

Madison Clarisa se acerca a él y le da una bofetada con tal fuerza que le rompió el labio y este comenzó a sangrar. 

—Pasa que Carter no me llama así… lograste tu propósito Damian, deja ir a mi amiga ahora. 

—¿Mady? —Carter habla confundido sin entender las últimas palabras de la chica— ¿qué es lo que…? ¿Damian? 

Carter aún confundido, trató de acercarse a ella pero era como si una barrera la rodeara, una barrera que nunca antes había sentido. 

—¿Qué sucede Mady…? —guarda silencio ya que reacciona que él está desnudo y Madison está con la ropa desaliñada— ¿Nosotros…? 

—Carter… vete antes que… 

—Jamás quise… yo… 

—¡VETE! —grita ya que siente que está perdiendo el control. 

—Mady… yo… —comienza a vestirse— no quise… yo amo a Merit… 

Carter cae al suelo con el cuerpo inerte y los ojos abiertos y Madison se queda viendo el cuerpo. 

Y comienza a gritar: 

—¡Maldicion! Maldito seas Damian… yo… 

—¿Me estás amenazando después de lo que acaba de pasar entre nosotros? 

—Lo que ocurrió la noche de mi cumpleaños habrá sido un juego de niños en comparación con lo que te voy hacer esta vez… — ella seguía gritando como si él no hubiera dicho nada. 

—¿Sabes que acabas de hacer una estupidez? —Madison escuchaba la voz de Damian en su cabeza— Necesitas mi ayuda o… 

Madison solo conocía quien la podía ayudar a parte de su hermana, pero ella… 

***** 

Drew y Alessandro vieron a Julieta como si fuera un fantasma, se veía pálida y desorientada pero bien. Se acercaron a ella corriendo.

—¿Julieta estás bien?—preguntó Drew tomandola del brazo— ¡Contesta por Dios!

—Creo que estoy bien… pero… me parece que Madison no… escuché como…

—Termina de hablar Julieta, me estas volviendo loco.

—Por no decir que a mí también —dijo Alessandro cruzando los brazos— ¿Qué pasa con Madison?

—Nada pasa con Madison —contesta Damian detrás de ellos— ¿Para que la buscaban?

Alessandro, Drew y Julieta se quedan callados, pero solo Julieta se da cuenta que Damian lleva en el cuello el dije de Madison y codea a Alessandro para que lo note también.

—¿Qué le has hecho?

—¿Yo? —con una sonrisa responde— le están preguntando a la persona equivocada. —y suelta una carcajada mientras se aleja de ellos.

*****

Megan caminaba por la escuela, ¿Dónde demonios se metían esas niñas? El suegro de su hermana la tenía harta con tanta llamada, ¿de qué servía tener dones si no podías utilizarlos libremente?... y esas niñas con más poder del que cualquiera pudiera soñar y no podían usarlo completamente. ¡Qué desperdicio!

Caminó hasta que sintió un poder extraño, era lo normal en esa escuela pero jamás había sentido una magia tan obscura. Entrecerró los ojos mientras decidía si seguir la fuente de poder o continuar buscando a las nenas de las que sería niñera por un tiempo.

La decisión la tomaron por ella, por los jardines paseaba un hombre del que emanaba ese poder. Megan pasó saliva al verlo, un desperdicio más. El hombre era joven y guapo pero su don no era para el beneficio de nadie. Entonces Megan cayó en la cuenta, él debía ser el principal problema de sus sobrinas.

¿Qué puedo hacer?... ¿Qué puedo hacer?

Megan no pensó en seguirlo y prefirió seguir buscando a las niñas, era preferible saber hasta dónde llegaba el daño. Debía ser algo serio para que todos en la familia lo sintieran. Pero… ¿Desde cuándo un corazón roto no era algo serio?

No lo siguió y tiempo después se arrepentiría de esa decisión.



jueves, 24 de octubre de 2013

Dulce Desafio Capi 17 "Una Corazonada"



Capítulo diecisiete

Una corazonada


Escrito por Felin28

—Carter en verdad me encantaría seguir aquí contigo, pero… —Madison se detiene— necesito hacer…

Pero Carter no dice nada se da media vuelta la observa unos segundos antes de rodear su rostro con ambas manos y besarla tiernamente en los labios. Madison se siente en el cielo en sus brazos y en ese momento se le olvida absolutamente todo y se entrega al momento.

Lo abraza con todas las fuerzas que hay en su cuerpo y lo atrae más cerca de ella si aún es posible, le muerde el labio inferior de manera coqueta lo que provoca que Carter intensifique más el beso y de un simple roce, ahora es un beso intenso, donde ambos sin restricciones pueden sentir y saborearse.

Esta es la primera vez que Madison se abre de tal manera con alguien, ella nunca ha tenido novio como tal y jamás había permitido que alguien estuviera de esa manera con ella.

Sabía que era el momento de dar el siguiente paso.

¿Qué más puedes pedir? Estás al lado del hombre que ama, su corazón no le puede mentir… lo de Damian era una ilusión, pero esta vez está completamente segura que es amor lo que siente.

Y ambos se dejaron llevar por lo que sentían en medio de la naturaleza, rodeados de árboles y flores silvestres ambos poco a poco se fueron desvistiéndose y entregando su cuerpo al otro que era llenado a besos. Parecía que ambos se querían tatuar cada centímetro del otro en la memoria para nunca olvidar ese instante que estaban viviendo…

Carter tenía los ojos cerrados mientras que con sus labios y manos recorría el cuerpo semidesnudo de ella, en cambio Madison tenía los ojos completamente abiertos en todo momento mientras hacia el recorrido del cuerpo de él con labios y manos, y a pesar de que ella estaba temblando bajo su peso, era feliz.

Completamente feliz en ese momento.

—Te amo —en un susurro apenas pudo decir antes de que Carter terminara de quitarle las últimas prendas que tenía puestas.

—Yo también pequeña.

—Por… —Clarisa dice con miedo en la voz— está es…

Carter pone su dedo índice en sus labios para hacerla callar.

—Se lo que hago mi Dulce Desafío —le dijo sonriente antes de entrar en ella sin titubeos.

Madison deja caer unas lágrimas por sus mejillas en silencio, su primera vez y aunque en apariencia es Carter.

Sabe que no lo es en realidad.

Y lo único que deseaba era que terminara rápido para irse de ahí.

Ahora sabe cuánto duele que le rompan el corazón.

—Jo… mierda —Chace se detiene de golpe y pone una mano en su pecho— esto…

—Bebé —la chica que está debajo de él le dice con mirada de preocupación— ¿te encuentras bien?

—No… no,  Dalila las cosas no están…

—Mi nombre es Dafne,  bebé —dice con mirada ofendida, pero a pesar de eso ella comienza a mover las caderas de nuevo para incitarlo a moverse dentro de ella— si puedo ayudarte… aunque me gustaría…

Chace de manera automática comienza a mover lentamente, pero el celular comienza a sonar y se detiene de nuevo.

—Melisa… espérame un momento nena yo… —contesta.— Sr Carl Dempsey —dice seriamente— y ese milagro que…

—No estés de broma Chace Mikael Dempsey Betancourt — Carl Dempsey le dice serio a su nieto— las cosas…

—Chace… nene por… —Dafne dice en un ronroneo.

—¿Estas ocupado Chase? —su abuelo le pregunta— necesito que…

—Dos segundos abuelo —se pone de pie y comienza a vestirse— lo Siento Alejandra… tengo cosas más importantes que atender en estos momentos y…

—Lo entiendo bebé… ¿me llamaras?

—No lo dudes Samantha…

—Me llamo Dafne —la chica grita cuando cierra la puerta detrás de él.

—¿Qué sucede abuelo? —camina deprisa por el pasillo— he sentido…

—Tus hermanas… —con tristeza en la voz el abuelo Dempsey comienza a hablar— no están bien… desde hace semanas había sentido algo extraño y tu abuela…

—No quiero sonar descortés abuelo, pero tú esposa… mi abuela Mina falleció hace año y medio y…

—Ahora entenderás mi sorpresa cuando la vi en mi alcoba esperándome hace unos días.

Chace se detiene un segundo para tratar de asimilar las cosas.

—¿Y…? —dice titubeante— eso significa que…

—Tus hermanas, están haciendo boberas que…

—¿No querrás decir Meritxell? Mady ella es…

—Pues ambas están haciendo mal las cosas… están poniendo en peligro…

—¿Y la tía Megan?

—Tengo semanas tratando de encontrarla, pero ella no aparece en ningún lugar.

—¿Las cosas están tan mal? —Chace se detiene en la puerta de su habitación— ¿qué hablas de semanas?

—Tú abuela no me ha dado una fecha exacta ella tenía esa conexión con ellas, yo apenas hace unas semanas sentí algo, nada grave, incluso hable con ellas y aunque las noté raras es que no me preocupé demasiado, pero Mina me ha dicho algunas cosas que…

—Y ella…

—Necesita ser invocada… por alguna de ellas.

—Y necesitas que yo vaya a echarles un ojo.

—Y darles un jalón de orejas si es necesario… nunca estuve de acuerdo que fueran a ese lugar, pero el idiota de Caceres convenció a tus padres y…

—¿Caceres?

—El rector… Piercie Caceres te dará todas las facilidades para que entres a la universidad y puedas andar en las instalaciones sin problemas.

—¿Y cómo sabías que iría?

—Porque amas a tus hermanas incluso más que yo.

—Necesito unos refuerzos y preparó todo para el viaje en tren.

—Cualquier cosa que necesites.

Cuelgan y Chace camina de nuevo por el pasillo para avanzar tres puertas más y sin siquiera tocar entra a la habitación.

—Haber princesas —toma de la silla un par de pantalones y se los lanza a sus amigos— lamento interrumpir sus clases extraescolares— se da media vuelta— póngase algo de ropa y véanme en mi habitación.

—¿Qué sucede hermano? —Dominique se pone de pie y se pone el pantalón.

—Mis hermanas —es lo único que dice antes de salir de ahí.

—Deja buscar a Reid y te alcanzamos ahí… —sigue vistiéndose— sabes que no estás solo…
—Esto quiere… 

—Que la fiesta ha terminado antes que comenzara bebé, —y salé de la habitación detrás de Chace.
Marca su celular.

—Reid, deja de hacer lo que estás haciendo y ve a la habitación de Chace… Meritxell y Madison están en problemas.

viernes, 18 de octubre de 2013

Dulce Desafío Capi Dieciséis " Traición"



Capítulo dieciséis
Traición


Escrito por Dark Juliet


Meritxell tenía un tiempo sin sentir a su hermana, salvo el día en que la atraparon ambos adultos con su ayuda. En ese momento pudo sentir su miedo y después su determinación a liberarse. El poder que había emanado de ella no le había gustado nada a la hermana mayor.

Se encontraba en una fiesta, algo que ella había pedido, que como siempre su novio le había consentido, pero eso no era lo que la tenía de tan buen humor, no, era su hermana. Donde fuera que estuviera Madison se la estaba pasando bien…el problema era que no podía averiguar con quien estaba. Eso le preocupo más que otra cosa, ¿cómo era posible que su hermana pudiera bloquearla de ese modo? Frunció el ceño y después sacudió la cabeza esforzándose en encontrar la ubicación exacta de Madison, se hallaba cerca pero no podía especificar el sitio exacto.

¡Demonios!

*****

Drew y Alessandro caminaban acompañando a Maia y Éyen cuando Julieta salió en su camino. Los miro como si hubieran cometido un crimen, ambos se sintieron realmente mal. Julieta sólo los recorrió con la mirada y se marchó de ahí sin dirigirles la palabra. Alessandro volteó a ver a Drew con temor en sus ojos, él entendió en seguida.

—Creo que debemos dejarlas ir chicas —dijo Drew viéndolas fijamente, ellas lucían molestas pero a los muchachos les importaba más aclarar las cosas con la persona que tenía más influencia en Madison.
Maia y Éyen los sujetaron del brazo a los dos.

—¿Es qué ella les ordena no hablarnos? —preguntó Maia con los ojos entrecerrados mirando a Drew.
Alessandro se soltó de Éyen y negó con la cabeza, pero Drew pudo notar la manera en que se formuló la pregunta. No solo sentían aversión hacia Madison, no, era odio.

—No sé de quién me hablas Maia, nadie nos impide nada —contestó de forma firme— pero no queremos que Julieta este sola, estábamos buscando a Madison…

—No son sus niñeras Drew… ella sabe cuidarse sola… puede cuidarse sola.

Alessandro comenzó a poner atención a la plática, observó  fijamente a Éyen, algo sabía… pero… ¿sería posible que conocieran el secreto de las gemelas Dempsey?

—Éyen toda mujer necesita compañía, esto no quiere decir que las acompañaremos sino que Julieta estaba con nosotros primero— dijo Alessandro con seriedad— ella es nuestra amiga y nosotros le pedimos que nos ayudara a buscar a Clary.

Maia y Éyen se tomaron de la mano y sin dirigirles la palabra se marcharon de ahí. Drew miró a Alessandro.

—Debemos buscar a Julieta…

—Creo Drew que estamos en serios problemas.
—¿Con Julieta?

—Con Madison, ella no dejara títere con cabeza… Julieta se encargara de ello tenlo por seguro.

—¿Crees que lo que estuvimos a punto de hacer se le consideraría traición?

Alessandro comenzó a preocuparse al no encontrar a Julieta por ningún lado, Drew también lo estaba pero era necesario pensar con claridad y si dejaba que su preocupación ganara no podría hacer nada. Fue en ese momento en que deseo tener los dones de Madison o algún  poder sobre ella y que escuchara sus ruegos de encontrar a Julieta por ellos, que al menos pudiera decirles que ambas estaban sanas y salvas.

*****

Madison caminaba detrás de él, no entendía porque lo seguía si hasta hace un momento no deseaba tenerlo cerca pero su sonrisa era como la magia que fluía por sus venas. Lo daría todo por las personas que amaba y él era uno de ellos, su sonrisa se esfumó rápidamente.

Sentía un fuerte dolor en el pecho, alguien la necesitaba. Merodeó entre sus amigos. Drew y Alessandro estaban juntos y bien…Julieta.

Julieta

Madison sintió que sus rodillas no la sostenían, así que se dejo caer sobre ellas, Julieta estaba en peligro, no sabía dónde se encontraba pero no se hallaba bien.

Madison se sintió terriblemente mal, esa era una señal de que ellos no debían estar juntos. Sin siquiera preparase recibió un mensaje en su cabeza como si tuviera una señal radiofónica.

¿Quieres volver a verlos con vida? Ven Madison Clarisa, sabes que eres mía…

Esa voz tan amada en otro tiempo era la que ahora le causaría el dolor más grande en la vida y ella iría a él, sin pensarlo tanto iría a él. No tenía otra opción, sólo deseaba que su hermana no estuviera ahí, eso sí que no lo soportaría.



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