martes, 12 de julio de 2011

Capítulo 23 de Amar... Te Duele "Un Mundo Muy Diferente"


Amar...Te Duele
Capítulo 23  "Un Mundo Muy Diferente"


—¿Me has estado siguiendo? —pregunta sorprendida Jazz —Bueno, por lo menos ahora sé que no estoy loca, y no tengo complejo de persecución —ríe ligeramente —¿Pero desde cuando?

—La verdad es que yo tengo poco —dice apenado —antes, te seguía otro chico, que tú abuela se lo había pedido —la verdad es que a pesar de que Dayrys tenía aspecto tranquilo, es una persona de temer, Ian hubiera preferido decir que lo había ordenado. —Faber, se sintió aliviado que yo ocupara su lugar estas últimas semana ya que él decía que tú e...

—¿Faber? —desde cuando me ha estado siguiendo él? ¿que yo era... qué? —Jazz trataba de estar calmada, pero por más intentos que hacía no se podía controlar. —¿Por qué nunca me dijiste nada?

—Por que después de mi actitud... infantil, ya sabía que lo menos que querías es que estuviera cerca de ti; pero... —da un suspiro largo —No se que sería... no se que haría si algo te pasara.

—Pero, entonces ¿tú eres también un maga-lo-que-sea?

—Maagiline; Jazz esa es una forma de llamarlo, aunque en realidad tu eres una Salamangka Licht Burvju Real, se que suena muy rebuscado, pero dicho en palabras entendibles eres una Bruja de Luz Real. —Agregó antes que lo cuestionara al no entender los nombres que le ha dicho.

—¿Bruja de Luz Real?, ¡¿me estas diciendo que soy una bruja?!

—¿Tiene eso algo de malo?, creeme, no todo lo que se dice de las brujas es cierto, muchas cosas son inventadas, pero algunas otras... —responde entre risas Ian — me temo que son ciertas; pero una forma de agrupar todas las razas en buenos, y malos, seres de luz u oscuridad se utilizan los términos Maagiline y Draíocht, respectivamente.

—¿Razas? Pues, ¿Cuantas hay? ¿Cuantas existen? ¿Cómo pueden existir y casi nadie sabe de su existencia? ¿Tu que eres? ¿Eres bueno o mal...?

—Para un segundo muñeca —le tuvo que poner un alto para evitar que continuara con un sinfín de preguntas. —Respira lentamente. Por eso creo que es mejor que tu abuela, te explique con calma todo y puedas entender bien y...

—Pero, tú me puedes explicar lo de las razas y eso, ¿no?, mi abuela me tendrá que responder más preguntas —se acerca a él y le da un beso en la mejilla—. ¿Entonces?

—Vale —contesta resignado—, pero ¿no quieres algo de desayunar, para que puedas digerir mejor toda la info?, ¿no te apetece un jugo? —con una sonrisa en los labios le dice mientras le toma la mano. —Prometeme que me dejaras hablar primero y después trataré de contestarte tus dudas lo mejor posible.

—De acuerdo. —Jazz le sonrió, por primera vez en mucho tiempo—. Se me antoja un jugo, pero no como el de anoche.

—Y yo que te pensaba dar de ese. —Comienza a reír mientras se dirige a lo que parece un comunicador. Dice algunas palabras que Jazz no escuchó claramente—. En un momento te traen algo de comer. —Toma asiento a un lado de ella—. Bueno, como te estaba diciendo; por donde empezar...

—Fácil, por el inicio, ¿cuantas razas y de que tipo son?

—Las razas que existen, o por o menos las que yo se de su existencia mmm... la verdad es que los conoces por lo menos de historias y películas, nada más que con otros nombres, pero al final con varías de las características que ya conoces; —toma una pausa ya que tocaron la puerta y se levantó—. Tu desayuno.

—Pero, no pares, continúa —le dice mientras Ian deja una charola en la mesa, con un par de platos repletos de comida y una jarra enorme de jugo y otra de café.

—Creeme, este no es del jugo, como el de anoche —sonríe mientras le sirve un poco.

—¿Seguro? —sonríe mientras se levanta y va junto a él. Toman asiento alrededor de la mesa.

Ian come unos pequeños bocados del pan tostado con mantequilla y mermelada que esta en uno de los platos, se sirve un poco de café. No se cansa de observar a Jazz, ahora entiende porque desde el primer segundo que la conoció, le impactó tanto. Después de varios minutos en silencio, sólo interrumpido por el sonido de masticar o tomar un liquido. La paz reinaba ahí.

—¿Sabes una cosa? Todas las películas, mitos y leyendas que has leído, escuchado o has visto, tienen algo de cierto jazz, a veces algunas cosas son un poquito exageradas, ya sabes para que impacten más de lo que es en realidad —Ian sonríe hasta con los ojos, hace mucho que no se sentía tan... bien—. Pero dentro de lo que cabe somos muy parecidos a los Büyüs, a las personas comunes y normales —añadió antes que le preguntara, ya que Jazz puso cara de que no sabía a quienes se refería—. Los Büyüs, como te decían son la mayoría de las personas que conoces, no tiene poder alguno. Y muchos sabiendo que existen otras razas, por siglos han aprendido a vivir con ellos, sabiendo o no de su existencia; incluso hay casos que se llegan a casar y tener hijos, estos pueden tener un poder debilitado o hasta nulo a ellos se les conoce como Uchawi. ¿vamos bien?

—Perfecto, bueno, eso creo. Pero como es posible que... digo, bueno, al final hay diferentes poderes, eso mmm... —duda un poco del como continuar. ¿Cómo es posible que ya sea con intención o no, ya me imagino que son más fuertes en todos los aspectos, como es que no lastimaban a las human... Büyís y...

—Büyüs, Jazz, pronto te acostumbraras a los nombres Jazz. Y si tienes razón, independientemente de la raza a la que uno pertenece somos más fuertes que las personas normales; pero... la única forma que dañemos a alguien es por decisión o no saberse controlar, como ya lo vimos, o ¿no? —Ian le hace un guiño para que vea e sillón destrozado que está enfrente de ellos—, como ves, tú realmente sin saber como hacerlo, ciertos sentimientos, como el... odio, la ira incluso el amor puede provocar eso. Pero en general, es que desde pequeños nos enseñan a controlarnos y...

—A mi no —dice Jazz, en un susurro para sí misma.

—Debes tratar de comprender a Dayrys, Jazz, por alguna razón quizá ella creyó que lo que le pasó a tú madr... —Ian se queda callado, sabe que ha hablado de más esta ocasión.

—¿Mi madr...e? —temblorosa pregunta. En mucho tiempo no había sentido ese miedo tan abrumador; el pensar que su mamá haya o sufra algo por su culpa... ella nunca se lo perdonaría—. ¿A mi mamá le ha pasado algo a causa de... mi poder?

—Yo no dije eso, —Ian trata de justificar sus ultimas palabras—. Jazz, como ya te lo había dicho, yo no sé muchas cosas relacionadas contigo, ni con tu familia, eso lo vas a tener que hablar con tu...

—Sabes más de lo que me quieres contar. —Jazz dice tratando de contener la rabia que siente en estos momentos—. Sé que debo de hablar con mi abuela, me tiene que explicar muchas cosas, pero, creí que eramos amigos y que había confianza entre nosotros y...

—No confundas las cosas Jazz, sabes perfectamente que yo a ti...; quisiera que fueras más que mi amiga —Ian se sonroja un poco— Sabes perfectamente que yo... y por lo mismo hay confianza, por lo menos de mi parte; pero, no me hagas hablar de cosas que no me corresponde. Como te lo dije en un principio puedo explicarte este mundo, bueno, tratar que entiendas un poco que somos, que hacemos y el porque; pero por muy claro que sea... mmm... te quedaran muchas dudas y esas creeme , que más quisiera yo tratar de explicártelas, pero a parte de que no puedo, no me corresponde a mi hacerlo.

—Pero...

—¿Quieres que continué contándote solo lo que yo puedo? —Ian buscaba la forma de distraerla, para que olvidara lo tonto que ha sido y y que se ha sonrojado. Quiere que se enfoque en lo importante. Ian como todos le temen a Dayrys y sabe que lo mejor es tratar de arreglar su metida de pata al casi mencionar a su madre, su madre biológica.

—Vale, pero no creas que eso va a hacer que se me olviden algunos detalles que... —Jazz sonríe al ver que Ian esta nervioso y no es porque le este contando detalles que ella desconocía, sino porque nunca creyó verlo así de nervioso a causa de ella—. Pero después tenemos que hablar eso que quieres ser más que mi amigo y... —esta casi segura que ahora incluso hasta le tiemblan las manos a Ian—. Vale, vale, regresemos a lo que estábamos —dice divertida—. Me estabas diciendo que, o mejor dicho, creo entender que uste... que nosotros realmente no hacemos daños a los büy-como-sea, si es que no lo deseamos, pero si eso es cierto, ¿qué paso en la fiesta?, ¿por qué algunos se “divierten” así?

—¿Divertir? Jazz ¿cómo puedes decir que...?

—Hace tiempo, antes de que llegara mi abuela a la ciudad, ella cuando yo... estaba en casa, —Jazz busca la mejor forma de explicar sus palabras, ya que el decir “divertirse” es como si no lo tomara con la seriedad necesaria—. Bere mi amiga, ¿la recuerdas no?, fue un día a casa, comenzamos a discutir, yo tuve un problema de “control” y por poco ella ve que hice explotar el garrafón de agua, ella se espanto mucho porque yo me había cortado la mano, había mucha sangre, y después como si no hubiera existido, mi herida desapareció y... ¿Cómo fue eso?

—Pues no sabría decirte con certeza, pero sino me equivoco es por la parte que tienes de Salamangka Real, pero...

—Espera un segundo Ian —Jazz lo interrumpe— en verdad no me esta quedando nada claro, ¿cuantas razas hay?, ¿cuales son sus diferencias? ¿Y sus poderes?

—Mmm... Como hace un momento te había dicho... mmm creo —trata de recordar palabra por palabra de lo que le ha dicho, ya que se han desviado del tema algunas veces y ya no sabe que le ha contado—. Son varias y dependiendo si son Lich o Duisternis, es decir, de luz u oscuridad pueden variar un poco los poderes de cada uno, por eso es tan difícil explicar mmm... poder explicarlo con palabras entendibles. Estas razas son: tú en cierta forma por lo menos en cuentos has escuchados de ellos nadada más que con otros nombres... están mmm... vamos por los más utilizados hasta en películas que son los vampiros para nosotros se llaman Sehrli; están las brujas o magos que son los Burvju; los licántropos son los Galdur, los demonios son Draíocht, los Ángeles son los Maagiline y todos los seres féericos, o sea, duendes, hadas, elfos son los Shihir. —ve la cara que pone Jazz, que incluso ladea ligeramente la cabeza hacia un lado, como un pequeño cachorro que no entiende muy bien lo que le acaba de decir—. Se que son nombres muy raros, yo a a pesar de conocerlos desde pequeños, a veces se me dificulta un poco todavía.

—Mmm... ok, hagamos que entendi lo que me acabas de decir, —sonríe un poco— ¿me estas diciendo que los vampiros, brujas, magos, duendes, hadas, hombres lobos, ángeles y no se que más en realidad existen?

—Si. —Es cierto, que a veces al escuchar esos nombres, independientemente del nombre que le pongas, da miedo, lo sé. Pero, aunque no lo creas Jazz, existen, mucho antes de todas las leyendas y mitos que has escuchado de ellos. Si tenemos poderes, pero no como te lo pintan en las películas o en los libros. Muchas características si las tenemos, pero otras, quizá en una forma de poder mantener el mmm... anonimato, por así decirlo, nuestros antepasados corrieron ciertos rumores, para pasar más desapercibidos. Al final tenemos el mismo ciclo de vida, bueno, casi el mismo ciclo de vida que los Büyüs.

—O sea, ¿que para que les tuvieran miedo ellos... mintieron?

—Pues quizá no tanto para que les tuvieran miedo, algunos se aprovechaban de eso para sacar provecho, pero como te lo deje ya; somos tan parecidos a los Büyüs, que realmente no deberían haber impedimentos para que podamos vivir en armonía y...

—Pero los hay... —dice melancólica— Por lo poco que he visto, se que no todos son buenos y... y ni yo me explico porque me quieren hacer daño incluso a mi y...

—Como en todos los ámbitos Jazz, hay quienes quieren aprovechar, el poder, la influencia que pueden ejercer sobre los demás, que abusan un poco de la magia que les fue otorgada y...

—¿Magia otorgada?

—Lo que debería haber sido un regalos de los Ángeles, muchos abusaron de él y... por eso es que... existe el bien y el mal —se levanta de a un lado de Jazz y va hacia la ventana—. Hace un día hermoso y...

—¿Regalo de Ángeles?

—Así es, regalo de Ángeles, literalmente. —Ian suspira— No se que tan distorsionada esté mi versión mi Tatis, es decir mi abuela, me contó está historia cuando tenía como cinco años. —Sin voltear a verla continua hablando—. No recuerdo sus palabras exactas y creeme que tampoco voy a empezar con hace muchos años, quizá miles, cuando la creación de la vida comenzaba, o algo así ella me dijo. No se en que momento, en que tiempo. Pero vivían en paz todas las razas; los humanos, Sehrli, Sihir, Draíchot, Galdur, Burvju vivían dentro de lo que caben en paz; como en todo, había abusivos, inocentes; pero sin gran perdidas vivian tranquilos. De alguna forma, el que seres vivos tan diferentes pudieran vivir en un mismo lugar, al parecer a los Ángeles, si Jazz, ángeles, los seres que conocen con alas que viven en el cielo, bueno que en realidad las alas no siempre están visibles y no viven en el cielo que crees tu —contesta incluso antes de que le hiciera la pregunta—. Ellos tenía permiso, como hasta ahora, de venir a la tierra y pasar una temporada aquí, es decir, era una especie más que vivía en armonía con todas las demás. Y por lógica los deseos carnales también los tenían, así como todo mudo, los que se quedaban a vivir aquí por mucho tiempo, llegaron a formar familias, tenían hijos; un hogar.

—¿Familia?

—Sipi nena, familia. El amor era tan fuerte que incluso muchos de ellos ya no regresaron a su hogar, y se quedaron aquí. Ese amor no tenía barreras; simplemente se enamoraron sin ver a que raza pertenecía esa persona. De ahí es el regalo que te mencionaba. Por todas partes había hijos de uniones de ángeles con humanos, sehrly, sihir, galdur y burvju; la única diferencia de los hijos de las razas puras o Salamangkas era que parte de la magia de ellos, de los ángeles se las heredaron a sus hijos. Pero de ahí en fuera no había muchos cambios. Era una raza más a la que en un principio se le llamaba Maagiline.

—¿En un principio? Pero... ¿Es diferente su magia?

—Es más poderosa, más pura; y como en todas partes, las envidias, el deseo a conseguir más, pues termino corrompiendo a muchos. Comenzaron a utilizar sus poderes contra los más débiles y... bueno ya te te imaginaras lo que paso. ¿sabes Jazz? La envidia es el peor mal, el peor sentimiento que se puede tener. Incluso muchos ángeles renegaron de lo que eran, y antes de que fueran desterrados, aunque vivieran aquí, tenían cierto permisos de ir a su “hogar”; pero cuando decidieron que el poder de la luz no era lo suficientemente fuerte para ellos, se convirtieron, o hasta en cierta forma los convirtieron en Draíchot, y fueron desterrados. Muchas razas, sin importar si eras Salamangkas o eran Zauberei se unieron a ellos y...

—¿Zabu-que o Salamaka?

—Zauberei, era un termino que se utiliza para decir que es una raza “mixta” por así decirlo, y Salamangka es raza pura. Como te decía se unieron a ellos, claro como en todas partes, pero te tengo que aclarar que se unieron familias, no tanto las razas, no se si me entiendes, hay por ejemplo Burvjus Lich y Burvjus Duisternus; y así pasa con todas. Esa separación del bien y mal, el ponerle un nombre a cada uno, ¿te imaginas aprenderte y tener que nombrar en lugar de siete razas a catorce?, por eso en una forma de simplificar hicieron mmm... dos categorias Maagiline y Draíchot, o sea, Ángeles y Demonios.

—Si desde un principio me hubieras dicho que al final se resume entre bueno y malos, con nombres que no se ni como se comen, sería más fácil, ¿sabes?, son tan... raros los nombres que si están en dos “categorías” es más facial que me aprenda maga-lo-que-sea y dri-como-sea, y...

—Maagiline y Draíchot, Jazz, Aunque si se te hace más fácil les puedes decir decir tambíen Licht o Duistermis y...

—Mejor, ya ni me revuelvas, me quedo con los maga-lo-que-sea y los dri-como-sea. Ian, pero me imagino que cada raza tiene ciertos poderes en especifico ¿no? Independientemente si son salamaka o zabu-que, o ¿me equivoco?

—Así es Jazz, por eso es importante que conozcas de la existencia de todos, si son Maagaline o Draíocht, para que al final sepas, su poder, su fuerza y puedas defenderte de ellos lo mejor posible.

—Sino me equivoco me dijiste que yo era maga-lo-que-sea salamaka lict burju real, o algo así ¿no?, pero ¿que es eso? ¿que diferencia tiene a lo que tu eres?, por cierto, ¿tu de que raza eres?

—Como ya te había dicho, Maagiline, somos todos los seres de luz. Y si tienes el titulo de de Salamankga Licht Burvju Real, es por tus padres, mmm... como te explico... Hay distintos Ángeles, algunos son más... poderosos, algo así como lo que conoces como Arcángeles, ellos rara vez bajan a la tierra y llegan a procrear familia, más que nada viene a “supervisar” que las cosas estén más o menos estables y que no estén sufriendo inocentes, dentro de lo que cabe, y...

—¿Estas diciéndome que uno de mis padres es un Arcángel? —Jazz, trata de imaginar cual de los dos será, ya que si se pone a pensar, la verdad es que ninguno de los dos parece tener poderes—. Pero ¿Cual de los dos es...?

—Eso, es algo que Dayrys lo tiene que hablar contigo, lo único que te puedo decir es que uno de ellos es un Salamangka Real y...

—Y... —Jazz se acerca coquetamente a él— ¿qué puedo hacer para convencerte que me cuentes todo lo que sabes, ya después mi abuela me aclarara las dudas que me queden, pero si tu... —humedece ligeramente sus labios—, me dijeras todo lo que sabes, yo podría ser muy... muy generosa contigo y... —ahora solo se encuentra a unos centímetros de su rostro.

Ian sin pensarlo un segundo, ya está saboreando lo que esta por recibir si él le cuenta lo que sabe, así que sin dudarlo con una mano la toma de la cintura, mientras que con la otra la coloca delicadamente en su mejilla derecha. Él hace que esos centímetros que los separan, ahora los convierte en tan solo un par de ellos. Se observan un segundo a los ojos y...

—Hmm Hmm... interrumpo algo —dice una voz femenina desde la puerta de entrada de la habitación.

Ambos se suelta inmediatamente y dan un pequeño brinco al reconocer la voz.

—Abuela, digo, Ardy —dice nerviosa Jazz mientras camina rápidamente hacia donde se encuentra ella —L-la verdad es que te estábamos esperando y...

—Se nota que no se han aburrido mientras me esperaban —dice Dayys con una sonrisa en los labios.

—Ian, gracias por quedarte con mi nieta, pero creo que es hora que descanses un poco y... —comienza a decir al ver el desastre que hay en toda la habitación—. Tanto Ethan como Glorian tienen algunas cosas que comentarte de algunos cambios que vamos a hacer y... bueno ellos te pondrán al día de lo que se ha decidido, mientras por lo que sé, debo de hablar algunas cosas con Azzy y...

—Ardy, ¿que han decidido?, ¿cómo están todos? ¿no se preguntan donde estoy? ¿qué fue lo que paso anoche? ¿por qué atacaron de es forma...?

—Azzy, tranquila nena, se que ahora que sabes lo que eres, tienes muchas dudas, trataré de aclararlas lo mejor posible—. Se acerca a ella mientras le da un abrazo y un beso en la mejilla—. Pero antes que nada, ¿tú e Ian son... han arreglado su situación?

—¿Situación?

—Si, se que el hace casi un año te lastimo mucho y... —le dedica una dulce sonrisa—, el me contó que por ciertas circunstancias dijo algunas cosas que te lastimaron mucho, pero creeeme Azzy, él quiere estar a tu lado, no lo puedo decir yo, porque al final no me corresponde, pero creo que te ama, y no estaría mal que lo pensaras, ya que él aparte de que te puede ayudar en muchas cosas, sobre todo, te va a proteger y...

—Pero, ¿no te importa que el sea mayor que yo?, y bueno, en casa, mi mamá no creo que ella... ¿Cómo están ellos?, ¿alguien salio lastimado?

—No amor, todos están perfectamente bien, algunos... invitados tienen algunas quemaduras leves, quizá alguna cortada, pero nada de gravedad, incluso... bueno no recuerdan nada, ni el ataque, ni la fiesta, nada; por eso me tuve que quedar allá, para arreglar la situación.

—Entonces, ¿ya voy a poder regresar a casa? Y, bueno, Ian me ha platicado algunas cosas, pero, lo que entiendo menos es que alguno de mis padres es un salamaka real y...

—Lo de regresar, aun no Azzy; de eso tenemos que hablar y es Salamangka Real, es tu padre el que...

—¡No lo puedo creer!, ¿mi papá es... un ange... un arcángel? Y mi madre ¿es una burju?, pero... si ellos nunca han... son tan normales; se ven tan normales que nunca... pero, ¿como es que lo disimulan tan bien?, ¿por qué nunca me dijeron que yo tenia los mismos poderes?, ¿y mis hermanos que son? ¿qué poderes tienen que...?

—Jazz —dice un poco apenada Dayrys. La verdad es que no sabe como decirle la verdad, si tratar de explicarlo poco a poco o decírselo de golpe. Sabe que ha recibido demasiada información en las ultimas horas. Hace alrededor de doce horas no sabia que tenía poderes, tampoco tenía idea de que Ian también era un ser mágico; pero sabe que a pesar de su corta edad, ella es muy madura, además no tienen tiempo—. Azzy, tus verdaderos padres son los mágicos, no con los que viviste este tiempo, ellos...

—¿M-mis v-verdaderos p-padres?, ¿q-quieres decir que y-yo soy, soy a-adoptada? —Jazz estaba sorprendida, el que su abuela le haya soltado esa información de golpe fue como si hubiera recibido un golpe en sobre una herida, el dolor que sintió en ese momento, sus piernas no podían soportar su peso y cayo de rodillas al suelo, la realidad que conocía solo unas cuantas horas atrás ha desaparecido; todo ha sido una mentira tras otra; aunque trató de evitarlo las lágrimas comenzaron a recorrer su camino hacia el suelo—. De que hablas abuela, ¿cómo que m-mis verdaderos pa-padres?, ¿me estas diciendo que...?

—Jazz, Azzy, disculpame por darte una noticia así de esta forma pero es que no tenemos tiempo, Antonio y Evangelina te han querido y cuidado todos estos años, ellos no te dieron la vida, pero gracias a ellos aun sigues viva. Tu madre, Desiree era muy amiga de Eva, se querían como hermanas, ella conocía su secreto desde siempre y jamás la importo; nunca perdieron comunicación, incluso, mmm... ellos son en realidad tus padrinos. Mi hija confiaba mucho en ellos, incluso mas que en mi, por eso creciste con ellos y...

—¿Y?, ¡¿Cuando pensaban decírmelo?! —Jazz comenzó a gritar— A los que yo creí que eran mis padres y hermanos, ahora resulta que no tenemos la misma... sangre, ¿tienes idea de lo que esto significa? —caminaba desesperadamente de un lado a otro en la habitación en cuanto se pido levantar. La rabia, la decepción hicieron que la fuerzas regresaran a ellas—. Mi vida ha sido una mentira y yo... yo...

—Azzy, nena, yo...

—¿Y por lo menos eres mi abuela en realidad? O ¿también es una mentira? —se encuentra de pie delante del ventanal que da hacia el mar. Este siempre la a calmado, y esperaba que ahora hiciera lo mismo; sentía tanta rabia, tanto coraje, que no sabúa se se podría controlar— ¿por qué no tuvieron al confianza de decirme la verdad?, creía que confiaban en mi; pero ahora veo que...

Con sumo cuidado se acerca Dayrys, ya que la ve muy altera, ella sabe que en cuestion de unas horas le han dado una vuelta de 180° grados a su vida. Pero es importante de que Jazz digiera lo mejor posible la situación, ya que se vienen tiempos difíciles para todos.

—Azzy, se que es difícil asimilar toda la información que se te ha dado en las ultimas horas... pero comprende un poco nuestra situación, tú madre al final de cuentas te quería mantener a salvo de Dildre, por eso cuando ella se dio cuenta que...

—¿Dildre? Ella es...

—La hermana gemela de tu madre... no se si te lo han dicho, pero normalmente nosotros nacemos en pares, en gemelos idénticos y...

—¿Me estas diciendo , que mi propia tía quiso... quiere hacerme daño? —Jazz no podía creer que esto estuviera pasando en realidad, deseaba de todo corazón que esto fuera una simple pesadilla en la cual despertará en cualquier momento.

—Lo siento Jazz, Dildre siempre fue... aunque es mi hija, ella fue ambiciosa desde pequeña y no se llevaba bien con su hermana... yo lamentablemente no me di cuenta de eso a tiempo y... bueno creo que te puedes imaginar que fue lo que sucedió y lo que puede suceder si...

—¿Suceder?, —pregunta temerosa de escuchar la respuesta que se imagina— ¿Ella me quiere... matar también?

—Por eso nos tenemos que ir, ahora estas en peligro y no solo tú sino todos los q...

—¿Irnos? ¿Adonde? ¿Y mi familia... los Betancourt, que va a pasar con ellos?

—Por eso nos tenemos que ir una temporada, para que todos estén a salvo y no suceda nada, además tenemos que empezar a prepararte para...

—Al menos me voy a poder despedir de ellos.

—Lo siento Jazz, no hay tiempo —Dayrys se acerca a ella para abrazarla, pero Jazz se hace a un lado— si en estos momentos te acercas a ellos... ellos podrían ser lastimados para atraer tu atención, además hay que empezar lo más pronto posible tu entrenamiento y...

—¿Y los volveré a ver? —aunque en el fondo sospecha la respuesta Jazz, quería escucharlo.

—No lo sé nena, probablemente.

—Solo una ultima pregunta abuela, me acabas de decir que nacemos siempre en pares, eso quiere decir que... ¿yo tengo o tenia una hermana?

lunes, 27 de junio de 2011

Biografia

Evelyn Cuellar; mejor conocida en la red como felin28
Orgullosa mexicana nacida el 28 de diciembre de 1977.

Comencé a escribir hace poco, pero tenía una necesidad de expresar las lokuras que rondaban por mi cabecita, ya hace mucho. Pero a veces el temor a las criticas, o equivivocarnos es una gran muralla que nos cuesta trabajo derribar. En mi camino encontré la motivación que necesitaba para poder expresarlas en letras. Y el saber que alguien se toma unos minutos en leerme, es el motor que hace querer superarme y mejorar cada día más.

Hace algunos años escribí un guión para un cortometraje; pero se quedo ahí; para que los amigos lo leyeran­. Y por reto de un ángel para mi, escribí Sólo él, para un concurso de fics en Fallen; y gracias a los comentarios decidí tomar idea de esta mi primera historia para hacer, lo qué se consideraría mi primera novela que es Amar... Te Duele, que es mi baby. Y al mismo tiempo, he hecho algunos cuentos cortos como serían: Fiesta de disfraces; ¿Verdad o Reto?; ¿Hechizo de amor?; ¿Dulce o Truco?: Viaje de graduación; El parque; entre otros, más los que se acumule, que cada vez son más.

Mi reto ahora es hacer de Amar... te Duele hacerla una saga de por lo menos 4 títulos, aún estoy pensando como llamarla, pero lo que se es que la primera parte es la adolescencia de Jazz, la segunda de edad madura joven de jazzlyn; la tercera parte sería después de Jazz y una precuela que sería antes de Jazz. Soñar no cuesta nada.

Y aunque no he avanzado mucho, estoy comenzando a trabajar en mi versión de Cenicienta, que quizá lleve el titulo de Eresa una vez...

Me he dado cuenta que el escribir me ayuda a expresar cosas que en algún momento me he callado y que sólo lo habí­a guardado para mi. Cada vez que comienzo a escribir algo, me transporto a un mundo mágico; dónde veo pasar ante mis ojos a un sinnúmero de personajes, que pareciera que me susurran al oído sus historias.

Capítulo 22 de Amar...Te Duele "¿Qué Soy Una Qué?"


Amar...Te Duele
Capítulo 22 "¿Qué Soy Una Qué?"



¿Que Soy Una Qué?


Mientras corría Jazz lo más lejos que podía un poco por el malestar que de repente sintió en todo su cuerpo, pero más en el estomago, y otra parte porque le dolía en el alma que Iker hubiera ido a su fiesta de cumpleaños con ellas.

No podía creer que fuera tan imbécil como para... Pero lo fue. Ella que todavía tenía la esperanza que pudieran hablar, que él le explicará el porque, el cómo. Sabía, a pesar de lo poco que lo conoce aún, tiene el presentimiento que si le mintió era por una buena razón.


***Flash Back***


—Jazz, por favor déjame explicarte como son las cosas —decía Iker en una manera suplicante, de desesperación. —Es cierto en parte es mi culpa pero, es que...

—¿En parte? —trataba de decir lo más tranquila posible que podía Jazz, —pero como te atreves... —por más que trataba de no alzar la voz, para evitar que los demás estudiantes no los estuvieran observando, no lo conseguía del todo, ya que después de estarlo esquivando por más de quince días accedió a hablar con él. Aunque él hubiera preferido hacerlo en otra parte, Jazz aquí era en el único lugar donde se sentía a salvo. A salvo de que la lastimara más de lo que lo ha hecho hasta ahora— a seguir mintiéndome ¿no han sido suficientes mentiras y secretos, los que tienes conmigo? —aún no podía creer que él estuviera tan tranquilo— Creeme, aunque a veces por... mi forma de ser, de hablar... quizá parezca una niña; pero... —estas últimas palabras le duelen mucho, ya que la primera persona que se las dijo, era alguien muy importante para ella. — Si lo que tú querías era a alguien más... “fácil” no entiendo porque hiciste que... —las primeras lágrimas comenzaban a correr por sus mejillas, acompañadas de un gran dolor. — No se en que momento tú...

—Fue... —dio un fuerte suspiro —cuando te fuiste de vacaciones el verano pasado a casa de tus abuelos yo...

—¡Pero, ahora me doy cuenta, que la única imbécil ciega aquí...! —trató de levantarse del pasto donde se encontraban, pero sus piernas no reaccionaban, no la obedecían. —me estás diciendo que desde hace casi siete meses tú me estas...

—Jazz, amor, en verdad no se como ocurrió, mi padre...

—Ahora vas a decir que tu padre te metió a la cama a ese par de...

—Pues —los primeros indicios de que las lágrimas no tardaban en salir por los ojos de Iker era evidente —no es que lo culpe de todo a él pero...

—Por favor, ¿quieres decirme que tu padre tu busco un par de zorras para que te acostaras con ellas en tu habitación y el estaba de acuerdo con todo eso... —aunque trató de evitarlo, la voz le salio unos dos tonos más arriba que de costumbre —¿y tú mamá, les lleva el desayuno por las mañana?

—Amor, por favor —le dijo tratando de acercarse a ella, para tratar de consolarla y que disminuyera el volumen de su voz; los demás chicos que pasan por ahí, ahora se les quedaban viendo y cuchicheaban a sus espaldas.

Jazz en un gran esfuerzo, en el ultimo segundo antes de que la tocara, se pudo hacer a un lado y ponerse de pie.

—Si por lo menos hubieras sido más discreto... —Jazz recuerda las palabras de advertencia que le dio Berenice la última vez que hablaron —hay quien se dio cuenta de que tú...

—Pues la única que me vio fue...

—Eso ya no importa... simplemente no me valoraste lo suficiente y buscaste algo que ni siquiera fuiste lo suficientemente hombre para preguntarme a mi y...

—Es que yo no buscaba tener relaciones... —Iker trataba inútilmente justificarse —yo encontraba en ti, todo lo que buscaba y...

—Se nota —comenzó a decir Jazz antes de comenzar a caminar —no quiero que me busques, ni me hables, haz como que nunca nos conocimos —le dijo con voz baja y casi en un susurro, ya que el contener la rabia y el llanto se le había cerrado la garganta —Olvidate de mi —terminó diciendo antes de darle la espalda.

—Pero... Jazz yo...


***Fin de Flash Back***


Jazz corrió lo más de prisa que pudo, lo que sus piernas y sus fuerzas se lo permitieron. Corrió sin rumbo fijo, lo único que le importaba era estar sola. A pesar de que la ultima vez que conversó con Iker fue hace un mes, cada vez que lo recuerda, llora como si fuera la primera vez.

Se había alejado tanto que donde se encontraba, sólo era levemente iluminado por la luz de la luna llena, que está ocasión estaba enorme y con un halo de varios colores. Se detuvo unos minutos a contemplarla. Esto hizo que se tranquilizara poco a poco y el dolor que sentía en esos momentos fuera disminuyendo.

No alcanzaba a ver nada. No escuchaba nada más que el sonido de las olas al chocar con la orilla de playa. Había un grupo de rocas enormes cerca de donde se había detenido. Y sin dudarlo se fue ahí para tratar de tranquilizarse completamente antes de volver a enfrentar a sus invitados; los deseados y los que no.

Sin tener la menor idea de cuanto tiempo llevaba llorando y tratando de tranquilizarse, sabía que ya era un buen rato porque cada vez está más oscuro. Pero antes de comenzar el regreso a la fiesta decidió arreglarse un poco el maquillaje; por eso amaba los pantalones cargo, ya que sin necesidad de traer la bolsa de mano siempre con ella, en el podía traer todo lo que necesitaba: el maquillaje básico, un espejo, toallas húmedas y el celular.

Una vez que termino, volvió a guardarse todo en el pantalón y comenzó a caminar despacio. La verdad es que no tenía mucho humor de volver a aquel lugar. Cuando había avanzado algunos metros, comenzó a escuchar gritos. Muchos gritos que provenían donde se encontraba toda la gente que quería.

Jazz comenzó a correr lo más de prisa que pudo.

—Jazz — escuchaba que la llamaban.

—Azzy — ahora era la voz de su abuela.

—Jazzlyn— ahora era la voz de un chico.

A pesar de que se encontraba a un muy lejos del lugar de la playa, podía escuchar que la llamaban. No entendía cómo era posible, ya que ni siquiera estaba cerca de la playa donde estaban celebrando la fiesta. Comenzó a caminar más de prisa. Y conforme lo iba haciendo. Las voces las escuchaba mas de cerca; como si le estuvieran hablando al oído.

Después de caminar alrededor de diez minutos a un paso rápido, a lo lejos podía distinguir el lugar donde se estaba celebrando la fiesta. Y lo que vio, no le gustó para nada.

Había fuego, mucho humo, gritos. Gritos de desesperación. Y algunas luces de colores; que se parecían... a la suya.

Sin importarle nada, comenzó a correr al lugar sin saber a que se enfrentaría. Ahora recordaba las palabras que escucho a su abuela decir en el teléfono «sólo están divirtiéndose» pero si es así: ¿Qué? O mejor dicho ¿Quiénes? Y ¿Por qué? Si ella no le ha hecho nada a nadie. La vez pasada ella estaba sola, pero ahora, están juntas todas las personas a las que ama. No sabía quien podía estar haciendo eso.

De lo que si estaba segura, es que todo era por su culpa. Los estaban lastimando por ella. Y haría todo lo posible para que no saliera lastimado nadie. Incluso pensó que si fuera necesario, se sacrificaría por ellos.

Cada vez que escuchaba algún lamento, un grito a ella se le iba la respiración. Tenía que llegar rápido, si no ya sería demasiado tarde para hacer algo. Rogaba a Dios que los rayos que alguna vez había hecho, está ocasión pudiera hacerlos y que de algo sirvieran. El único problema es que no tiene la menor idea de como hacerlos.

Entre más corría, era más su desesperación. Sentía que nunca llegaría. Por fin a lo lejos pudo ver el lugar donde estaba la fiesta. Y el escenario que vio, no era lo que esperaba. No se lo había imaginado, si estaba pasando en realidad. Lo que resaltaba era llamaradas enormes, mucho humo y... rayos de varios colores. Como el suyo pensó.

Vio a la gente correr en todas direcciones; aunque no podía ya ni respirar a causa del esfuerzo de correr, sólo se tomó unos segundos para recuperar el aire y seguir corriendo para poder hacer algo. De alguna forma puede ayudar, además su abuela Dayrys se encuentra ahí, y ella debe saber que hacer para que nadie salga herido.

En eso siente que lo toman fuertemente del brazo derecho. A causa de a oscuridad no puede ver quien es.

—¿A donde crees qué vas? — le dice una voz, que conoce muy bien. O eso cree ella.

—¡Sueltame! — grita desesperada, aunque no alcanza a ver su rostro debido a la oscuridad del lugar, está casi segura que es él.— ¡Sueltame o...!

—¿Qué vas a hacer? — le dice casi en un susurro cerca del oído, ya que ahora él se encuentra detrás de ella abrazándola por la cintura fuertemente — ¿Me vas a lanzar tú rayo rosa o vas a golpearme y dudo mucho que ese rayo tan débil me haga algo o tus caricias, además, creeme que eso aquí no te serviría de nada.

—¿T—Tú q—que sa—sabes? yo... ellos me necesitan —trataba de liberarse de su abrazo. Comenzaba a llorar y no era tanto porque él la estuviera lastimando, sino más bien era a causa de la frustración, sabía que el tenía la razón, ella no podría a hacer nada contra lo que estaba sucediendo. Pero aún así, la ira comenzó a apoderarse de ella, y sin que se lo esperara, levantó las manos sobre su cabeza apuntando al rostro de él.

—¡Wow! —dice él al mismo tiempo que suelta una mano de su cintura, para esquivar el rayo que le ha lanzado hacia la cara. —¿Sabes una cosa? Debes de tener cuidado con eso, no es para que juegues...

—No es juego, ¿O me dejas ir o...? —comienza a decir Jazz, con un odio en la voz, que él no había escuchado antes, ni siquiera cuando ella...

—Deja de hacer niñerías, nada de lo que hagas o puedas hacer en estos momentos te servirá de algo... además ahí hay...—fue lo ultimo que alcanzó a escuchar antes de que sintiera que la abrazaba nuevamente y sintiera un fuerte mareo.

La poco la luz que había desapareció.

Después de unos pocos segundos, sintió que tocaba piso nuevamente y las manos de él la liberaban de su agarre. Ya no se encontraba en la playa, ya no escuchaba los gritos, ya no estaba el fuego que unos instantes había visto.

Se encontraba en una habitación oscura, con un gran ventanal en una de las paredes.

En la esquina, viendo hacía el exterior, se encontraba él viendo pasar a la gente que caminaba tranquila, sin imaginar lo que estaba sucediendo en una playa cercana de ahí o esa creía ella.

Se volteó y tomo asiento en un pequeño sillón que estaba a un lado de la ventana y tomó asiento, esperando que Jazz comenzara a gritar o por lo menos a hacer mil preguntas como siempre lo hacía. Mientras esperaba que la sorpresa pasara. Prendió la pequeña lampara que estaba en la mesita.

—¿Y? —comenzó él. —¿No dices nada?

—¿Quién eres? — preguntó casi en un grito —mejor dicho ¿Qué eres? ¿Estás con ellos? —comenzó a decir mientras movía las manos en su dirección y se acercaba a él.

—Antes que nada, baja las manos, aún no estas lista y puedes tener un accidente...

—¿Accidente?, pues no estaría mal —comienza a decir jazz, mientras se acerca a él y poder comprobar si está en lo correcto, o solo es su imaginación.

—Si no tienes cuidado, alguien puede salir herido, y dudo mucho que sea yo.

—¿Estas muy seguro de eso? —le dice con una pequeña sonrisa. —¿Quién eres? ¿Qué eres?

—¿En verdad quieres saber? — le contesto con una risa discreta; mientras se ponía de pie y daba los cinco pasos que le faltaba dar a Jazz para llegar hasta él.

—¿Tú?— dijo sorprendida Jazz. —No puede ser, creí que estaba equivocada, esperaba que no fueras tú... tú eras mi amigo y... pero...

—¿En verdad te sorprende? Hace unos días que yo me enteré que eras una Maagiline, tampoco lo podía creer. Aunque si he de ser sincero, había algunas cosas que... —tenía ciertas dudas por...

—¿Que soy una qué? —dice Jazz sorprendida.


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El sol brillaba en lo alto del cielo. Jazz abre los ojos lentamente, le duele la cabeza horriblemente; comienza a parpadear rápidamente para ubicar donde se encuentra en estos momentos, no reconoce el lugar. Por un momento creyó que todo había sido un sueño. Una pesadilla horrible.

Pero ahora que puede ver claramente el lugar donde se encuentra se da cuenta que pasó todo en realidad. Ella está lejos de casa, y no sabe nada de su familia.

Aún resuena en su cabeza las palabras que le dijo él... No puede creer que él sea un... ¿Por qué no se lo dijo antes? Anoche no quiso darle mayores respuesta. Incluso después de que le dijera que era una Maaga-lo-que-sea, para tranquilizarla le dio un poco de jugo; que ahora duda seriamente que sólo hubiera sido un simple jugo de frutas, porque es lo último que recuerda.

No recuerda haberse quedado dormida. Ni siquiera ponerse la pijama. Pero diablos, ¿cómo se atrevió a cambiarla él? ¿quién se cree?, ella nunca ha estado desnuda o semidesnuda frente a un chico y él, le ha quitado toda la ropa que llevaba y la ha dejado con un pequeño short y una camiseta solamente.

Se levantó de un brinco de la cama buscando su ropa para salir de ahí. Comenzó a buscar en el pequeño armario que había en la habitación. Estaba vacío. Corrió frente a una pequeña cómoda y comienzo a buscar en cada cajón. No había nada ahí. Estaba todo vacío, pero ¿qué ha hecho con sus cosas?

—¿Se te perdió algo? —le dijo un voz baja, cuando Jazz volteo a verlo él estaba sonriendo.

—¿Cómo te has atrevido a...? —incluso decirlo le daba un poco de pena. —¿Con que derecho me has cambiado la ropa y... me has visto...?

—¿Un poco de jugo? —comento divertido.

—¡Tus jugos son...! —comenzó a decir —lo que quiero es mi ropa para poder largarme de aquí, no se con que derecho me has cambiado y me has visto desnu...

Ian comenzó a reírse a carcajadas —Jazz, antes que nada, calmate. —trató de decir lo más serio que pudo. Creeme, esto tampoco a sido fácil para mi, el verte desnuda me ha... decepcionado un poco, te ves... mejor con la ropa adecuada puesta, nunca creía que una prendas hicieran ese tipo de cambios y... —un cojín iba directo a su rostro, pero en un movimiento muy sutil lo detuvo un par de centímetros antes de que diera en el blanco.

—Pero, ¿Cómo te atreves a...?

Jazz estaba roja. No sabía exactamente si era por la pena de que él... la hubiera visto desnuda, o por la rabia que le daba ante el cinismo de él. Se encontraba tan... tan tranquilo que ella... sin siquiera planearlo, levantó una mano a su dirección y...

—¡Wow! —dijo mientras en el último segundo se levanto del sillón que ahora se encontraba destrozado —Jazz, creo que te dije que tuvieras cuidado con... alguien puede salir herido, y no creo que eso quieras...

—Yo no estaría tan segura de eso —dijo triunfante —ya te lo dije una vez y lo vuelvo a repetir, no me provoque porque...

—Es cierto, ya vi que tu temperamento te controla ahora —comienza a decir mientras se sienta en el otro sillón al lado de donde se encontraba el anterior—Eres muy joven para demostrar esos... poderes, pero aún así debes tener cuidado —vio que Jazz nuevamente alzaba una mano en su dirección— para controlarlos.

—Ahora necesito respuestas, no regaños... ni sugerencias —comenzó a decir lentamente mientras se sentaba frente a él, en la cama. Yo...

—Bueno antes que nada, yo no te cambie de ropa, fue una chica... que sino me equivoco iba a con tú abuela el día que... y quizá te la presento ella es Glor...

Alguien abrió ligeramente la puerta y una voz femenina habló.

—Ian— le llama.

Ian se levantó del sillón y fue hacia la puerta, no quería que Jazz fuera a escuchar alguna mala noticia de aquella manera. Y por primera vez en la noche Jazz le hizo caso a Ian que con una seña le indicó que no se moviera de su lugar.

—Acaba de comunicarse Dayrys —decía en un susurro poco audible —al parecer la situación esta un poco complicada...
—¿Algún herido?

—Heridas leves, quizá algunas quemaduras, algunos cortes que se hicieron al caer. Lo que le preocupa a ella es que son muchas personas las que recuerdan lo que paso y... bueno, le va a llevar más tiempo “arreglar” su memoria, y necesita toda la ayuda que pueda allá.

—Ya sabes, que pueden contar conmigo —voltea a ver el interior de la habitación —ella se va a quedar sola, o va a ir con nosot...

—Eso es precisamente, lo que quiere que hagas —le dijo entre una pequeña risa —que te quedes con su niña... —alcanzó a ver el sillón destrozado —temperamental y tratar de sobrevivir, mientras regresamos.

—Pero... pero yo... puedo ser más útil por allá y...

—Olvidalo —comenzó a decir entre gritos y carcajadas. Por el volumen de su voz se notaba que se estaba alejando. —Tú trabajo por ahora es cuidarla... aunque creo que él que se debe de cuidar eres tú mismo, no vaya a ser que...

Ian cerró la puerta, aún se escuchaba a los lejos la risa de la chica. Aguardó unos segundos antes de darse la vuelta y regresar al lugar donde se encontraba unos instantes antes. Pero, cunado dio apenas tres pasos, se dio cuenta de que Jazz se encontraba justo delante de él.

—¿Pasó algo grave anoche? —preguntó asustada. Temiendo por la respuesta que le fuera a dar, fuera algo desastroso.

—Por lo que me dijo Glorian, nada que no se pueda arreglar. Les llevará algo de tiempo, pero, al final nadie recordará lo malo que pasó esta noche y... —dijo tranquilamente, con un gran deseo de abrazarla, pero se contuvo, ya que las ultimas horas ha estado un poco alterada y no sabe como pueda aceptar un acercamiento de él. —La chica que vino, ella fue la que te cambió anoche, después de que te quedaste dormida y...

—¿A eso llamas quedarme dormida? , si no mal recuerdo, tú me diste algo y yo...

—Fue una decisión de Dayrys, no mia. —alcanzó a decir, esperando tener que esquivar otro rayo, o quizá un golpe, o algo más.

—¿M-mi abuela, estuvo aquí anoche? —estaba sorprendida —Y... y ¿por qué no la vi?

—En realidad, no vino, mmm... sólo se comunicó conmigo en cuanto supo que yo te había traído aquí, ella estaba tan asustada ya que no te sentía y con lo que sucedió en la fiesta ella temía que Dild... —guardo silencio, sabía que estaba hablando de más.

—¿Ya no me sentía? ¿Cómo es eso? —comenzó a preguntar insistentemente — ¿Y qué es lo que ella temía? ¿Qué me matarán? Y quién es Dild...?

—Es que entre ustedes hay una cierta conexión... quizá alguna vez pensaste en ella o algo y sentías que ella te contestaba o ¿no?, Jazz... —comenzó a decir nervioso —Esas cosas te las debe explicar tu abuela y no yo que...

—Vale, vale, tendré una larga charla con ella —y caminó hacia uno de los sillones de la habitación. —Creo que tú, también tienes muchas cosas que contarme. —Suspira lentamente —La verdad es que últimamente me han pasado cosas raras, que aún no se porque me pasan, Dayrys me dijo que por el momento estaba a salvo y que nada malo pasaría; pero ahora resulta que tú también eres un Maga-lo-que-sea. No se como no me había dado cuenta que también tienes “poderes”. ¿Desde cuando sabes que yo soy una Maga-lo-que-sea?

—Vaya, en verdad me sorprende —toma asiento a un lado de ella. —Me sorprende que realmente a estas alturas todavía no te hayan explicado nada Jazz —decide sentarse a un lado de ella, ya que si lo hace de frente, sabe que corre cierto peligro—.¿Cuando me enteré que eras una Maagaline? Mmm... me creerías que fue hace unos meses en un sueño. Estábamos en la playa y... era como... ya ahí trataba de evitar que vieras algo y... y te decía que la fiesta era del otro lado, pero no me hacías caso. Ahí estaban ellas y... él; es donde comprendí muchas cosas y...

—¿S-soñaste con e-eso? —pregunta confundida Jazz, —yo-yo soñé con eso también y...

—Quizá la empatía... los sentimientos que hay entre nosot.. que teníamos hicieron que existiera esa... por así decirlo conexión y soñamos lo mismo. A veces sucede al compartir algún tipo de lazo o sentimiento puro con otra persona y...

—¿No sucede con todos?

—No, aunque a veces, alguien más poderoso puede tener también esa... No me hagas más preguntas Jazz, no me corresponde a mi contestarlas y...

—Pero, si no lo haces tú, no veo quién más podría hacerlo en estos momentos, me acabas de decir que mi abuela tiene muchas cosas que hacer y...

—Trataré de ser lo más claro posible. Como te decía, tenía mis sospechas ya que había visto algunas cosas y bueno, después el sueño. Y a los pocos días me entere de que mi hermano y mi prima estaban cerca; ellos confirmaron mis sospechas. Sobre que eras y el peligro en que estabas.

—¿Tú hermano y prima? —creí que no tenías comunicación con tu familia.

—Es verdad, no creí que lo recordaras —comentó triste —Glorían es mi prima e Ethan es mi hermano mayor, y aunque tenía años de no saber nada de ellos, siempre que nos encontramos o tenemos noticias, nos da mucho gusto, no que... bueno con mi demás familia, la verdad es que no hay relación alguna.

—Vaya, lo lamento. —dice Jazz que se acerca casi le da un abrazo, aunque al ultimo segundo se retracta y solo le da una palmadita ligera en el hombro.

Y bueno desde que hable con ellos yo...—dice un poco apenado —desde ese entonces yo... he sido como tú sombra, para cuidarte y no te pasará nada malo. Aunque no me vieras, yo estaba ahí, aunque algunas veces se que me has notado, siempre estoy un paso detrás tuyo. ¿Y sabes que es lo curioso? —suspira— incluso antes de que lo supiera, siempre tenía el temor de que algo te pasará y después de nuestro problema cuando yo te dije que eras una ni... me di cuenta que no te podía dejar sola... algo aquí —se toca el pecho— me lo decía.

martes, 24 de mayo de 2011

Capítulo 21 de Amar...Te Duele "¿Dónde está Jazzlyn?"


Amar...Te Duele
Capítulo 21  "¿Dónde Está Jazzlyn?"


Evangelina



—Pero no se que es lo que le pasa a esta niña —dice Evangelina tratando de justificar a Jazzlyn —los últimos días ha estado un poco rara, como deprimida, pero...

—¿Será sólo que está rara, no será que ella...? —comienza a decir Paula.

—¡Paola! — el señor Du Mont le llama la atención —No deberías...

—Yo soy Paola —dice la otra chica ofendida — mi hermana sólo está dando una posibilidad... no está diciendo que sea un hecho... además no la conocemos y... —ambas hermanas comienza a reír sin poder contenerse —p-pero no nos haga caso señora —le dice sin poder hablar a causa de la risa. —Sólo estábamos bromeando.

—Como dijo mi hermana, —sigue Paula — la verdad es que no conocemos a su hija, solo hemos hablado unas cuantas palabras por teléfono con su hija, ¿verdad? —voltea a ver a Iker, y le da un beso en la mejilla — no la conocemos, —trata de poner la cara más inocente que puede.

—Y ustedes —voltea a ver a ambas hermanas —¿Son... familiares del señor Du Mont?

—Aún no, —contesta Paola aburrida— algún día...

—¿Aún no? — repite entre dientes las palabras que acaba de decir la chica, Evangelina trata de comprenderlas.

—Por ahora, — continua Paula respondiendo en lugar de su hermana —sólo “hacemos los deberes” con Iker todas las tardes en su casa... en su recamara —nuevamente ambas hermanas ríen a carcajadas.

La madre Jazz las ve sin comprender, exactamente que quieren decir las hermanas, y entiende menos por la forma en que se miran y se ríen.

—Iker, yo creí que... —comenzó a decir.

—¡Papi! — gritan ambas hermanas al mismo tiempo —¡Por fin llegas! —las dos corren a su lado.

—¿Sabes que esto esta aburridisimo? —le dice Paula en un susurro apenas audible.

—La verdad es que hace falta algo aquí, ¿no lo crees? —Comenta Paola. —¿Podemos...?

—En un rato más niñas, hay que... disimular un poco —los cuatro comienza a reir, ya que la tía de las chicas Miller también ha llegado con él..

—Pues yo diría que... —comienza a decir, pero guarda silencio al ver que las chicas la voltean a ver.

A pesar de que Sara, la tía, casi madre de Paula o Paola, ya que las ha criado desde que tenían 8 años la verdad es que no le demuestran un gran amor, pero si mucha falta de respeto. No le pueden perdonar que ella está viva y que su madre falleció cuando ellas tan solo eran unas niñas. Desde ese entonces ella las ha criado como si fueran sus hijas. Ahora está en un estado avanzado de su embarazo, el cual el niño que trae en sus entrañas nacerá en poco menos de dos meses. Las gemelas no pueden evitar tener celos de él aunque no ha nacido todavía, ya que saben que al ser varón... ellas serán desplazadas del cariño de su padre.

—Creí que no vendrías —le dice Paola.

—¿No que estabas muy cansada? —pregunta Paula.

—Niñas, yo le pedí que viniera para que se distrajera —contesta su padre por ella —por su estado... últimamente no sale mucho. —Las chicas no dicen nada y cada una se coloca a un lado de su padre y regresan caminando a donde esta la madre de Jazz e Iker.

Después de las presentaciones correspondientes y una platica muy forzada por ambas partes; Evangelina se disculpó diciendo que era hora de buscar a Jazzlyn, para ver si se encontraba bien.

Caminó entre los invitados, incluso a algunos de ellos les preguntó que si no sabían donde podría estar. Y aunque recorrió gran parte de la playa donde no había nadie, es que la verdad no sabía donde buscarla. De repente sintió un mareo y ganas de devolver el estomago. Para que nadie la viera se alejo lo mas que pudo cuanto su malestar se lo permitió. Se quedo viendo a lo lejos la fiesta. Los invitados. En eso sintió un fuerte golpe en la cabeza.

Aunque no vio nadie cerca, ella creía que no tenía enemigos, aunque su “hija” si los tiene, nunca creyó que algo así pidiera su cederle a ella, pero unos segundos después de sentir el golpe, comenzó a desvanecerse y a ver todo oscuro. Pero aún así alcanzó escuchar algo de lo que pasaba a los lejos.

En se momento solo pensaba en ella.

Es cierto que mientras se le cerraban los ojos lentamente comenzaba a pensar en su familia; en sus hijos; en su esposo; en sus invitados; pero sabía, mejor dicho, tenía la sospecha que esto era para Jazz y se alegraba que ella no se encontrara ahí en esos momentos. Entre la gente que se divertía junto al mar.

Aunque seguía preguntándose dónde estará su niña.



Iker

—Padre en verdad no creo que se buena idea el que hayamos venido a la fiesta, sabes perfectamente que...

—Tu padre sabe porque conviene que viniéramos —contesta Paula.

—Además es hora de que la niñata esa —comienza decir despostamente Paola —se de cuenta con quien estas ahora, ¿no es cierto Sr. Du Munt?

—Lo sé Iker, tú ya no tienes ninguna relación con Jazzlyn, y por eso es preciso que ella vea con quien estas —les dirige una sonrisa leve a las dos chicas —ellas ahora son tú presente... tu futuro; en el cual Jazzlyn es mejor que se encuentre lo más alejada de ti... si es que ella valora la vi...

—Pues, eso de mantenerse alejada —comenta Paola —no creo que sea suficiente... ella debería...

—Eso es algo que tú no decides Paola —la interrumpió el padre de iker —por ahora lo importante es que deje que ustedes tres, estén a solas y... se pueden conocer mejor; ya más adelante decidiremos que se hará con respecto a...

—Eso es algo que no le corresponde a usted decidir —comienza a decir Paula —esto es una decisión del consejo y...

—Lo has dicho perfectamente —dice con voz de triunfo el Sr Du Mont —eso es algo que el consejo decidirá, ni ustedes, ni su padre, ni yo; y hasta el momento la orden que tenemos es mantenernos alejada de ella, solamente eso y...

—Que aburrido —se lamenta Paula, mientras voltea a ver con un cierto odio y desden al padre de Iker.

—Pero eso no nos debe quitar la diversión de... —termina diciendo Paola

—Bueno niñas, tienen razón pero debemos tener ciertas reservas al tratar de... —dice no muy convencido de sus palabras, pero es lo mejor no ponerse en contra de ellas, eso es lo que piensa el Sr Du Mont

—Vale, ya —dice Iker —esto no es un juego, podrían peligrar vidas inocentes y...

—Tú también vas a empezar de aburrido —dice Paula con cierta flojera —Ojala mi padre no tarde en llegar y la cosa se va a poner interesante.

Continuaron caminando por la playa en silencio, Iker sabía que entre más defendiera a Jazz, sería como estar provocando a las gemelas, incitándolas a dañar a Jazz para lastimar a los dos. La hermana y madre de Iker no sabían de que estaban hablándolo además desde que salieron de casa tiene la misma expresión y sin ninguna palabra en los labios.

—Buenas noches —los saluda Evangelina con una gran sonrisa —en verdad es un honor tenerlos aquí.

—Buenas noches, y gracias por invitarnos — contesta el padre de Iker. —Bueno, ya conoce a mi esposa y a mis dos hijos — señala a su familia —y estas dos preciosidades —voltea a ver a las gemelas —son ya como de la familia: Paula y Paola.

—Mucho gusto señoritas— les dice mi madre mientras se acercarse a ellas y comienza a saludar a todos de beso en la mejilla.

—Espero que no les moleste, pero en algunos momentos llegaran mis consue... los papas de ellas, se que es un atrevimiento, pero como han oído hablar tanto de jazz, pues tienen mucho interés en venir a conocerla y... —dice entre apenado y con cierto temor el señor Du Mont.

—No se preocupe — responde Evangelina mientras voltea a Jazzlyn, hasta cierto punto está preocupa y ella siempre es muy amistosa con todo el mundo, además como dice Arturo “habla hasta por los codos” y en estos momentos parece otra persona.—siempre es bueno recibir gente agradable, en fiestas... de... bueno me comprende, unas personas adultas, nunca están de más. —Termina diciendo Evangelina con un ademán de felicidad.

—Es un gusto verte Jazzlyn, —le dice El señor Du Mont a Jazz, mientras le da la mano, —no todos los días uno puede celebrar sus dulces dieciséis.

—¡¿Dulces dieciséis?! — dicen las gemelas al mismo tiempo con una sonrisa en los labios y una pequeña risa, — Esto se va a poner más divertido, en un rato — dijo en un susurro Paula —será inolvidable está fiesta —le dijo a su hermana al oído —Y Paola soltó una carcajada, todos la voltearon a ver pero no dijeron nada al respecto.


Parece que Jazz fue la única que escuchó las ultimas frases de las gemelas. Pero antes de hacer algún comentario, un saludo o que saliera un leve sonido de sus labios, se dio cuenta que la estaban observando detenidamente las dos chicas y ella sintió como las fuerzas la comenzaban a abandonar, sentía los ojos pesados y el estomago revuelto. Le costaba trabajo respirar. Y sin más dio unos pasos hacia atrás se dio la vuelta y comenzó a correr lo más rápido que pudo, se tenía que alejar de ahí la antes posible.

—Pero que le pasa a esta niña —Comienza a decir Evangelina —en verdad lo lamento, han de ser los nervios o... —buscaba las palabras adecuadas para justificar la grosería que acababa de hacer su hija.

—Iker, quedate aquí, no es de tu incumbencia — El señor Du Mont le dijo a su hijo incluso antes de que este hiciera el movimiento más débil de tratar de seguirla.

—Pero es que... —comenzó a decir el chico preocupado —yo solo quiero...

Las dos chicas voltearon a ver a Iker al mismo tiempo, y él se quedo en silencio, solo agachó la cabeza y no dijo nada más. El control que tenían sobre él era notorio, y su madre desde que se junta con ambas chicas no se mete más en la vida de su hijo, y hoy lo quiso hacer.

—Amor, si estás preocupado por ella, ve a buscarla para que compruebes que ella esta b...

—No te preocupes mamá, ella está mejor si me mantengo alejado de ella —le dijo aun con la cabeza baja en un susurro poco audible.

En premio, ambas chicas se acercaron a él; una le dio un beso en la mejilla y Paula se lo dio en los labios, y ambos tomaron una de sus manos.

—Creo que no se siente muy bien la cumpleañera — dijo Paola.

—Pues ojala no sea que vaya a ser... —continuó Paula —que dentro de unos meses estemos celebrando otra fiesta y...

—No les haga caso —con voz baja respondió Iker aún sin levantar la cabeza — ha de ser la presión... y la emoción, ha de ser...

—¡Estás seguro de ello? —pregunto maliciosamente Paola —ella es muy guapa y hace no mucho la vi con un chico mayor que ella, y dudo mucho que solo sean amigos.

—Ya ves lo que dicen, no existe la amistad entre un hombre y una mujer, siempre uno de los dos busca algo más.. algo más carnal algo...

—Por favor —dijo en plan suplicante y viéndolas a las ojos; primero a Paula y despues a Paola — ella no es así y...

—Pues yo no estaría muy segura, pero... —se quedó callada al voltear y ver que llegaba su padre.
—Iker, yo creí que... —comenzó a decir su padre.

—¡Papi! — gritan ambas hermanas al mismo tiempo —¡Por fin llegas! —las dos corren a su lado.

—¿Sabes que esto esta aburridisimo? —le dice Paula en un susurro apenas audible.

—La verdad es que hace falta algo aquí, ¿no lo crees? —Comenta Paola. —¿Podemos...? —dijo como una niña que quiere comenzar a jugar, con su juguete nuevo.

—En un rato más niñas, hay que... disimular un poco —los cuatro comienza a reír., ya que la tía de las chicas Miller también ha llegado con él..

—Pues yo diría que... —comienza a decir, pero guardó silencio al ver que las chicas la voltean a ver. —Pero como dice su padre hay que esperar un rato antes de...

—Creí que no vendrías —le dice Paola.

—¿No que estabas muy cansada? —pregunta Paula.

—Niñas, yo le pedí que viniera para que se distrajera —contesta su padre—por su estado... últimamente no sale mucho. El embarazo la cansa mucho, pero un poco de diversión no estaría mal... para que se anime un poco.

Una vez que se presentaron con Evangelina y cruzaron unas breves palabras. A Evangelina le dio un escalofrío que no supo a que se debía y se disculpo diciendo que ira a buscar a su hija para ver si se encontraba bien.

—Me disculpan — les decía Evangelina y se daba la vuelta— ¡Toño!, ¿Donde estas Toño? — comenzaba a gritar — Toño, la niña no se siente bi....

—En verdad no se como puede ser posible que Jazzlyn tenga esos poderes con esa madre que tiene y...

—Es que ella no es es su madre biológica —contesta el Sr Du Munt, —ella la crío como su llevara su sangre, pero ellos son normales, su madre se llamaba Dessiré era una Maagiline muy poderosa, incluso aún más que su hermana Dildre o su madre Dayrys.

—¿Ella vive en una familia Büyü?, eso no puede lo puedo creer, ella... —comienza a decir Paula

—¿Ellos no son también Draíocht, como nosotros? —pregunta Paola intrigada.

—Si y no. —Contesta el padre de ellas. —Es complicado explicarlo. Los Maagiline son seres de luz, por asi decirlo, su lado... mmm angelical predomina en ellos, así como en la mayoría de las Burvju, y los Sihir; los Draíochoht somos seres de oscuridad, nos regimos por otros poderes y de nuestro lado están: los Sehrli, los Galdur. Pero como todo hay excepciones, ahi está el caso de su tía Dildre, ella está con nosotros y... —guarda silencio un momento, el mencionar ese nombre le produce hacer una mueca en el rostro. —Como saben ahora ya casi nadie es de sangre pura, los tiempo han hecho que nos reproduzcamos haciéndonos algunos más poderosos y en ocasiones más débiles. Pero a pesar de estas combinaciones aún se pueden diferenciar los seres de luz con los oscuridad. No se si me entienden —les dice su padre a ambas que tienen cara de confusión.

—Pero entonces los Salamangka ¿son los únicos de sangre pura? Yo creía que...— pregunta Paola.

—Sangre Real, es lo correcto, y de cada raza hay algunas familias todavía.

—Pero... no entiendo —Comienza a decir Paula, —yo sé que hay muy pocos Salamangka, y que son los más poderosos, y como dices... mmm si hay de todas las familias... y hasta donde tengo entendido algunos de ellos son parte del consejo y...

—¿En el consejo? —pregunta Paola —¿Tú como sabes eso si yo...?

—Porque cuando hay adultos en casa me acerco a platicar con ellos... y soy muy observadora. Pero a lo que iba, si hay Salamangkas en el consejo, no sería más fácil que ellos la eliminaran, no entiendo porque es que le tienen miedo a esta niñata y...

—En verdad Paula, eres muy observadora y has entendido algunas platicamos que han habido en casa —dice el Sr Miller orgulloso —pero no es tan facil como piensas.

—Si es así, para entender mejor Jazzlyn, ¿de donde viene? —pregunta insistente Paula.

—A veces llevar los registros es un poco difícil, pero hasta donde sabemos gracias a que Dildre nos a ayudado mucho, ella y Dessiré eran parte Sihir y Burvju; y Dessire tuvo la suerte de casarse con un Salamangka Real. —comenta Sara con cierto desprecio en la voz.

—¿Quieres decir que ella, tiene Sangre Real en sus venas? —dice sorprendida Paola.

—Pero ¿no tenemos todos un poco de esa sangre todos? —dice dudando Paula —hasta donde se, los Ángeles, son el inicio de todo y...

—Bueno niñas, —dice Sara, —creo que aqui no es el lugar para aclarar todas sus dudas de sus antepasados, ¿no lo creen?, como ya les dijo su padre es muy complicado explicarlo, pero...

—Lo sé Sara —contesta haciendo un ademán de aburrimiento, —es que no se tomaron la moslestia de explicarnos nada, ahora comprendo porque tienen tantas consideraciones con ella ahora, pero lo que no entiendo porque su hermana y madre no tuvieron la misma suerte, si ella...

—Bueno, ¿y vas a dejar que el pasado te arruine el presente? —Dice su padre.

—¿Eso quiere decir que...?

—¿Quieres empezar? —le responde —pero recuerden que no se puede hacer daño grave a nadie —les recuerda —a nadie, queda entendido.

—Pero... —comienza a decir Paola.

—Solo vamos a jugar un poco, divertirnos, espantarlos un poco para que sepan quienes son los que mandan, más adelante esto dejara de ser un juego. Pero por ahora sólo es diversión.

—Vaya plan —se quejó Paula.

—Nos vemos en un rato —dijo Paola y salió corriendo en dirección a donde se encontraban los demás invitados.

—Arrivederci —grita Paula que va detrás de su hermana.

—¡Vamos! —El Sr Miller les dice a sus acompañantes.

—Ustedes —se detiene el padre de Iker dirigiéndose a su esposa y Sthepany su hija —será mejor que se queden aquí.

—Pero... —comienza a decir su mujer —no entiendo que es lo que pasa, que son las maaga-lo-que sea y los draíotos.

—Son Maagiline y Draíocht, recuerdas que cuando te conocí te dije que era diferente y que si me amabas lo ibas a entender; —guarda silencio un breve instante — mientras no hables ni opines de cosas que no sabes, nada malo les pasará a ustedes, estarán a salvo mientras estén conmigo.

—¡A salvo! —comienza a gritar a un paso de la histeria —pero de que estas hablando si y... —su esposo se acerco a ella tapándole la boca, antes de que la familia Miller volteara a verlos.

—Mujer, entiendeme, —le dice en un sussurro —nadie debe salir herido, y menos ustedes que son mi vida, yo se que he cambiado los últimos meses, —guarda silencio un momento mientras libera los labios de su esposa —es mi destino —dice melancólico, —el destino de Iker, y sencillamente no lo podía abandonar, se que las estoy arriesgando a ustedes, pero si no cometes ninguna imprudencia, podremos continuar nuestra vida, realmente sin cambios.

—Pero...

—Mientras esten a mi lado, nada les pasara —le da un beso en la mejilla —simplemente olvida lo que has escuchado, así como ustedes al final yo soy también un espectador; pero no puedo dejar a Iker solo... él todavía debe de tomar muchas decisiones y sean las correctas o no... estaré siempre con él. Y con ustedes. Así que quedense aqui o regresen al auto es mejor que no vean esta noche nada. —Le entrega las llave del auto —después con calma te contaré todo y tomaras una decisión, pero ahora vayan al auto —le dio un ligero beso en los labios y uno a su pequeña en la mejilla. Se quedó observando como iban de regreso.

Busca a Iker con lamirada para ver donde estaba, y lo que más temía estaba a un lado de Sr Miller.


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—Ya deja de poner esa cara de bruto Noe —le dice Diego a su hermano.

—¡Dejame! —le contesta de mal modo —que te importa que cara ponga... o tenga.

—Asi que Jazz te ha impresionado —le comenta en un tono burlón —la verdad hay que reconocerlo, la niña se ha puesto muy...

—Ten cuidado —dice Noe cuando pasa una chica pelirroja a su lado empujándolo como si no lo hubiera visto.

—¡Callate Büyü! —le dijo mientras de la nada le arrojaba una gran cantidad de agua encima de él.

—¡¿Pero que te pasa?¡ —le grita mientras se pone de pie, pero más tarda en hacerlo cuando pasa otra pelirroja junta a él y sin que lo toque el siente como si lo hubieran dado una fuerte cachetada.

—¡Pero que demoni...¡ —comienza a decir Diego. Se ha quedado callado ya que una de las fogatas que estaban a unos cinco metros de donde se encontraban ellos explotó de tal forma que las llamas alcanzaron unos diez metros de altura.

La gente comenzó a correr lo más lejos que pudo del lugar. La situación se estaba convirtiendo en un caos completo. La gente reunida en la playa gritaba y corría en todas las direcciones.

Pero esa no fue la única fogata que explotó, los otras cuatro que había a lo largo de la playa tuvieron el mismo efecto. Sin ninguno motivo aparente explotaron lanzando grandes llamaradas a lo alto.

Entre el humo, la gente corriendo y los gritos era lo unico que se escuchaba; muchos caían al suelo y eran pisados por las demás personas.

Pero entre todo este bullicio se alcanzaban a escuchar risas, mejor dicho, carcajadas por encima de todo el alborto. Risas masculinas y femeninas. Acompañadas de comentarios despectivos.

—Corran Büyüs, corran como ratones, que son lo que son —gritaba una voz femenina.

—Estos no sirven de tapetes —decía otra voz —están todos bofos y mis tacones se atoran — decía entre carcajadas.

La gente que estaba más alejada de las fogatas pudieron no solo ver el caos que había sino que veían unas luces extrañas, una especie de rayos que salían en todas direcciones, de varios colores brillantes.

Y la gente por más que corría para alejarse del lugar no podía, corrían sin parar y nunca llegaban a la avenida que estaba a tan solo algunos metros de la playa. Incluso los automóviles que pasaban por ahí, parecían no percatase de lo que estaba sucediendo.

Los que llegaban casi a la avenida, por una fuerza invisible eran empujados de nuevo a la multitud que seguía corriendo sin rumbo alguno.

Cada vez el disturbio, las carcajadas, los gritos de desesperación eran más fuertes y nadie acudía a ayudarlos.

Estaban atrapados ahí y no podían escapar.

Incluso hubo gente que en los lugares más apartados comenzaron a rezar, pensando que había llegado su fin.

Después de un rato de tanto alboroto, nadie sabe con certeza cuanto tiempo había pasado; el fuego se había apagado, ya no se escuchaban carcajadas o grito alguno, simplemente estaba lleno de humo el lugar. Y estaba todo obscuro.

La gente comenzó a caer al suelo desmayada, una tras otro. Encima de las demás personas, sobre las mesas. Por todas partes la gente caí como muerta al suelo. Donde se encontrara.

Ahora solo se escuchaba el silencio en el aire y el sonido de los olas golpeando contra la arena y las rocas del lugar. Y así fue toda la noche. Una noche negra donde las únicas luces que se veían eran la de los automóviles que pasaban a unos metros de ahí y no se daban cuenta de que había cientos de personas tiradas en el suelo. Entre la arena, las carpas, entre las piedras.

Parecía que el lugar era inviable para la gente que no estaba ahí.

Fue una noche silenciosa, negra y hasta cierto punto tranquila.


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Cuando comenzó a salir el sol. El escenario que se podía ver era atroz.

—Pero... —algunos invitados de Jazz comenzaron a ponerse de pie. —¿Donde estamos? —se decían unos a otros.

Nadie comprendía que fue lo que sucedió. Nadie sabía porque estaban en el suelo. Nadie recordaba nada.

Lo ultimo que tenían de recuerdo era que estaba celebrando el cumpleaños numero dieciséis de Jazzlyn Betancourt y que todo era felicidad. Amigos, musica, comida, y nada más.

No sabían como habían terminado dormidos todos en el suelo, en posiciones extrañas, como si solo se hubieran caído al suelo y con un fuerte dolor de cabeza.

Cualquiera pensaría que se les pasaron las copas y la fiesta se puso un poco densa. Pero en realidad el alcohol que hubo ahí, fue a lo más algunas cervezas para los más grandes ya que como la mayoría de los invitados eran menores de edad; Evangelina, Dayrys y Gio habían hecho todo lo posible para que no llevaran bebidas embriagantes los invitados.

Ya la mayoría de las personas se habían puesto de pie, y todos preguntándose que es lo que había pasado. Menos una persona.

—¡Jazz! —llamaba con desesperación —¡Jazz! —los gritos cada vez eran más desgarradores —¡Nena, respóndeme¡ —gritaba Evangelina quien tenía una herida en la frente.

—¡Jazz! —se escucho lo voz de Toño.

—¡Peque! —La voz de Ed se escuchaba ahora.

—¡Frikie! —decía entre llanto Arturo.

—¿Dónde estás Jazz? —Seguía llamando Eva a su nena.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Capítulo 20 de Amar... te duele "¿Dulces Dieciséis?" 2da Parte


Amar...Te Duele
Capítulo 20 "¿Dulces Dieciséis? segunda parte"



Continuación...

***Flash Back***


Hace un mes aproximadamente.

—Azzy no será mejor que descanses, y faltes unos días a la escuela —me decía  mi abuela, al día siguiente que llego a casa.

—No tiene caso Ardy —le decía mientras me termina de arreglar y bajar para irme con Ed y me dejará en el colegio —Según tú, todo estaba bien ¿no? Que nada malo me iba a pasar —le decía sin realmente mirarla —si todo está bien, entonces no comprendo por qué quieres que me quede en casa; adamas no es el momento; estamos en exámenes parciales; y si repruebo uno... —cerraba mi bolso, una vez que había revisado que no me faltara nada y me colocaba cerca de la puerta —no sabes en el problema que me metería con mis padres —me le quedé viendo fijamente, ya que ella no se movía —¿me acompañas a desayunar algo? — le dije haciendo pucheros —si algo necesitas, me puedes marcar al cel, o yo te puedo marcar —observó el reloj —se me va a hacer tarde y en diez minutos Ed va a comenzar a grita como loco, porque se nos hace tarde.

Ella sin mucho ánimo se levantó de la cama y se acercó a mi. —Jazz, no te quiero mentir, tú y yo tenemos que platicar, ellos te están vigilando, por eso me gustaría que te quedaras en casa y... yo ahí no te puedo cuidar, entiendeme por favor, sólo quiero protegerte; no... quiero dejarte sola. Se que por ahora estarás bien, pero... —su voz se quiebra un poco — Sólo te pido unos días, mientras pueda... arreglar que estés protegida y...

—Si tan segura estás que por ahora estaré bien, entonces no se cual es tu preocupación —le dije mientras la abrazaba —te prometo que estaré bien y me cuidaré, no voy a hacer ninguna tontería, además yo... —el recuerdo hace que siento una punzada en el estomago —además, tengo que resolver un asunto con un... amigo; él... bueno, tengo que platicar unas cosas con él y no quiero perder el tiempo dándole largas al asunto... —si tanto te preocupa, voy hoy y mañana viernes me quedo en casa para que estés más tranquila; pero hoy es necesario que vaya.

—Ok, Azzy —me dijo dándome un fuerte abrazó —prometeme que no hablaras con extraños, y tratarás de no estar a solas en ninguna parte.

—¡Prometido!

Salimos de la habitación y comenzamos a bajar las escaleras. A mitad del camino nos encontramos con Ed.

—Jazz, creí que ya estabas esperandome —me dijo señalando su reloj —se me ha hecho un poco tarde y...

—¡Buenos días Edgar! —le dijo Dayris a mi hermano —lo lamento, a sido mi culpa, yo la he entretenido un poco, solo dame un par de minutos para que tome un poco de jugo y aunque sea se lleve un emparedado para que se lo coma en el camino.

—Ardy, no te preocupes, al rato, en un tiempo libre me compro algo para comer allá —le dije mientras le daba un beso en la mejilla y comenzaba a bajar las escalones de dos en dos. Una vez abajo, ella se encontraba varios escalones por encima y con la mano, me despedía de ella; y salía corriendo, siguiendo a Ed al coche.

—En verdad la abuela, te tiene muy consentida Jazz —decia Ed de mal humor — si ya vamos retrasados unos minutos, y con esos son suficientes para que el trafico que nos va a tocar, va a hacer que llegue tarde y ella todavía quería entretenernos más con...

—No exageres Ed —le dije tomándolo de la mano —es buena hora, además la abuela, nos quiere al igual a los tres y se preo...

—Si tu lo dices —con una sonrisa en los labios arrancó el automóvil —tú eres la consen de la abuela y...

—Eso no es cierto —le dije dándole un pequeño golpe en el brazo —ella nos...

—Podemos discutir sobre el tema Jazz, pero sabes que tengo razón —voltea a verme un segundo, y me enseña la lengua —reconocelo...

El trayecto de casi veinte minutos al colegio, la única platica que tuvimos Ed y yo fue la misma. De a quien quiere más la abuela. Y la verdad es que nunca nos pusimos de acuerdo.

Una vez que llegamos a mi colegio. Lo primero que vi, fue a Iker esperándome con unas flores en la mano y una gran sonrisa en los labios. En cuanto lo vi, en lugar de emocionarme, sentí un odio hacía él. Siempre he leído, escuchado y visto en la tele; que cuando ti chico te regala flores sin motivo aparente, es porque siente remordimientos de algo.

Y no es que él no haya sido detallista en nuestra no-relación, pero el que ahora me esté esperando con flores en la mano me hace sospechar.

—¡Hola amor! —me dijo acercándose  a mi, buscando mis labios.

—Hola —le conteste fríamente y haciéndome a un lado para evitar que nuestros labios se juntaran.

—¿Te pasa algo? —pregunta confundido —Te noto extraña y...

—¿Extraña? —lo recorre con la mirada —¿Con quién estuviste ayer en la tarde? —le pregunte sin  esperar.

—¿Ayer? Mmm —hace una mueca como si quisiera recordar —la verdad es que con nadie, estuve solo en casa con mi mamá y mi hermana, ¿Por qué lo preguntas?

—¿Estás seguro de tu respuesta? —Jazz se voltea, no quiere ni verle la cara —¿No estuviste con nadie en toda la tarde?

—Estuve solo en casa estudiando y...

—“Haciendo los deberes” —jazz terminó la frase por él.

Iker se ha puesto pálido. Está segura que Jazz sabe algo sobre las gemelas. Ya no puede ocultarlo.

—Jazz, yo... —comienza  a decir —No se como paso pero...

—¿No sabes? Por favor, ¿a quién tratas de engañar? —¿Ahora me vas a contar toda la verdad o me vas a seguir mintiendo? —le dijo Jazz tratando de evitar las lágrimas.

—Sólo lo hago pirque mi padre...

—¡VAMOS! —comenzó a decir a gritos Jazz —Ahora no me vengas que tu papito, te prohíbe las cosas... te dice que hacer... y con quién lo hagas... ¡ERES UN...! —el llanto ya no lo podía detener.

—¡Jazz! Por favor tranquilizate... —trato de acercarse a ella —las cosas no son lo que parecen yo...

—¡CLARO! —dijo esquivando sus brazos —las cosas no son lo que parecen... —Le da la espalda a Iker y se limpia las lágrimas, respira hondo y se gira para verlo cara a cara —Tú y yo no somos nada, lo sé bien... pero no por eso me quieras ver la cara de estúp... No soy tan inocente como crees, ¿Lo sabes? , no se a que quieres jugar; o mejor dicho... —suspira nuevamente —eres libre para hacer lo que quieras... con quien quieras...

—Jazz, por favor yo... —nuevamente Iker trata de acercarse a ella, pero Jazz da dos pasos para atrás.

—No tienes que justificarte Iker —le dijo lo más tranquila que pudo —te repito, tú y yo no somos nada, ni amigos... creo; así que no tienes porque darme explicaciones de que haces o no en tú tiempo libre; yo... —guarda silencio unos momentos —lo único que te pido es que no me busques, si tenemos que hablar que sea solo lo necesario, no quiero meterte en problemas con tu padre ni tus amigas... —comenzó a caminar lejos de él —no te vayan a castigar de nuevo por mi culpa.

—Jazz, ¡Jazz! —comenzó a llamarla, Iker no quería hacer las cosas más grandes, ya varios alumnos del colegio comenzaron allegar y aunque sea a la distancia se quedaban a ver o escuchar a la distancia —¡Jazz! —se voz se ha convertido ya en un susurro, —si tan solo me dejaras explicarte yo... TE AMO —terminó diciendo mientras se deja caer sin importarle nada y comienza a llorar —Jazz, yo...

A pesar de que Jazz escucho como le hablaba, y se le partía el corazón. Caminó lo más rápido que pudo, y cuando creyó que ya no la veía, se echó a correr tanto como le permitían las piernas. Corrió sin un rumbo. Cuando se dio cuenta donde estaba fue cuando una espalda le detuvo su paso.

—¿Estás bien? —le pregunto el chico que está frente a ella —¿Te sientes bien? ¿Te puedo ayudar en algo?

Jazz sin contestarle lo vio un par de segundos a los ojos y continuo su camino lo más deprisa que pudo.

—¡¿Jazzlyn?! —le pregunto casi en un susurró —¿Eres tú...?

A pesar que escuchaba que la llamaba con su nombre, ella no se detuvo. Lo único que quería era estar sola; donde nadie ni nada la molestara. Se detuvo un segundo para tomar aire. Cuando alzó la vista no reconoció el lugar. La escuela es tan grande que no conoce todo el plantel. Pero ese lugar al que llegó, era lo que estaba buscando.

Un lugar lejos, tranquilo y sólo.

Eso creía ella.

Tan sólo tenía unos minutos ahí, cuando vio en las sombras, detrás de los arboles, que alguien la observa.


***Fin del Flash Back***


—La verdad Iker —dice en un susurro para si misma —Te extraño mucho.

Comienza a buscar sus cosas para darse un regaderazo y estar lista antes de que su madre comience a dar de gritos que ya es tarde; además su abuela ya no ha de tardar a entrar a su habitación para ayudarse a arreglar.

Aunque la madre de jazz quería que se arreglara de una forma más formal, para Jazz es más que imposible y más al ser en una playa.

Así  que a Evangelina no le quedo más remedio que  soportar que se pusiera un top sin mangas, eso si con mucho brillo y un pantalón playero que combinaba perfectamente con el top, ambos tenían tonos rojo, cafés y bronces, los cuales con el bronceado que siempre tiene Jazz, hace que los colores sean más llamativos y elegantes sin caer en la vulgaridad, para andar fuera de la arena traía unas sandalias estilo griega que los cordones le llegaban a media pierna, lo cual le ayudaba a disfrazar un poco la delgadez de estas; pero en el instante que tocaron la arena, estas salieron volando de su pies perfectamente cuidados y coordinados con el arregle de las manos.

El maquillaje y peinado que llevaba era de los mas sencillo; constaba solo un poco de polvo para evitar el brillo en el rostro, un poco de sombras en tonos perla y grises que profundizaban su mirada y hacia que el tono lila que tenían en los ojos se vieran más misteriosos, con unas pestañas enormes y rizadas, y un poco de brillo labial. Y para no batallar con el frizz que provoca la humedad en mi cabello, que casi siempre lo lleva en una col de caballo, decidió tratar de ondularlo un poco, algo casi imposible ya que lo tiene lacio, tan lacio, que parece baba, como dice Arturo, y en la parte de enfrente un millón de trencitas que simulan una especie de de diadema o tiara y los bucles que consigiueron hacerle sueltos.

No era nada del otro mundo el arreglo, pero Jazz después de verse varías en el espejo, como siempre le gusto el resultado final. Además de lucir bien vestida, elegante, era muy cómodo, lo cual le permitiría caminar, correr, bailar, incluso meterse al mar sin ningún problema; para  evitar que a su madre le diera el infarto, debajo de la ropa elegante traía un traje de baño, por si deseaba darse un chapuzón.

El adorno de la fiesta combinaba perfectamente con su atuendo. los colores que predominaban eran los rojos, cafés, bronces y dorados. habían armado varías carpas distribuidas por toda la playa, que estaban cubiertas de telas vaporosa en tonos rojos y bronces, las mesas y sillas que había en el interior, estaban cubiertas en varios tonos de rojo y café; los arreglos florares eran en su mayoría en tonos rojos, pero para darle un efecto de claridad a tanta formalidad, tenía algunas pequeñas flores en blanco, que combinaban perfectamente con algunos sillones que había regados por toda la playa; y por ultimo para darle un toco de calidez; el camino estaba rodeado por varias antorchas y había  fogatas en distintos puntos.

Aunque fue un poco complicado, consiguieron que hubiera una banda local tocando ocasionalmente, turnándose con un DJ y así podía haber música toda la noche.

Cuando llegaron, es decir, la familia de Jazz con ella a la playa, comenzaba a llegar el atardecer, así que la naturaleza, les regalo una postal aun mas bella y perfecta dándole un tono dorado más al ambiente. por fortuna el clima en estos meses es muy tranquilo; y aunque se siente un poco de bochorno, la verdad es que la brisa que sopla desde el mar es la combinación perfecta: ni tanto calor, ni tanto frío.

Lo único que lamenta Jazz de este día; es que algunas personas importantes para ella no están: Bere, Ian, e Iker.  Y de esas tres ausencias, la que más me duele, por supuesto es la de Iker. desde aquel día que le “dio” su tiempo, es que no he querido ni permitido que se le acerque ni que le hable. A la mínima intención de querer acercarse  literalmente Jazz corre hacía el otro lado. el teléfono, tanto el celular como el de la casa, me niego a contestarle. En casa le han preguntado que si tenemos algún problema, o el porque de la renuencia de verlo. Como no he querido decirles gran cosa solo les he dicho —todo esta, sólo unas pequeñas diferencias, nos estamos dando tiempo— y o cosas por el estilo, le duele tanto, aun no lo puedo creer. No se puedo hacer  a la idea de que él... y casi siempre tiene que disimular algunas lágrimas frotándose los ojos para justificar porque se me han puesto llorosos y rojos, si en realidad supieran que... pero si a él no le importa, será asunto suyo, no de ella.

Comienza a caminar entre las diferentes carpas que hay, para saludar a sus invitados. Lo primero que hacen ellos en cuanto llegan a la playa es acudir a la única carpa que hay blanca, que es la de mesa de regalos; cuando mi madre y Gio la propusieron, yo me molesté con ellos, alegando que no tenían porque obligarlos a hacerle algún regalo y si lo hacían que al final ellos podían escoger que regalo hacer y no indicarles una tienda donde comprar, porque habían abierto varias mesas de regalos en diferentes tiendas, y habían anexado la lista en la invitación. su abuela le dijo, —No les hago caso Azzy, a tus amigos en estos días diles que no es necesario que te regalen nada, y menos de las tiendas que escogió tu madre, que sólo con su presencia es más de lo que esperas, pero si aun te quieren dar algo, el detalle más pequeño que te quieran dar es más que suficiente— ; y aunque le hizo caso a su abuela, la verdad es que sus amigos no lo hicieron, ya que en una vista rápida a mesa donde estaban colocando los regalos, puedo ver el logo de varías tiendas que estaban en la lista que habían escogido minuciosamente su mama y el organizador de fiestas.

Hay muchos chicos que realmente no conoce, sólo de vista los ubico. Los invitados son muchos de la preparatoria, algunos de la secundaria,otros del club al que va con su familia, otros de la escuela tanto de Arturo y Ed, algunos vecinos, y familias enteras de los trabajos de sus padres. Pero si pone a revisar a  todos los invitados, probablemente sólo conozca al 10% de todos. Si Jazz hubiera organizado la fiesta, esta sería muy diferente, para empezar sería más sencilla y con mucho menos invitados, quizá unos veinte o veinticinco como máximo y no como los casi trecientos que hay en este momento.

—¡Jazz! —se acerca a mi un chico que no conozco —muchas felicidades —me dice mientras me da un abrazo y un beso en la mejilla —si ya no te veo al rato, que te diviertas mucho y nos vemos en el colegio —se despide con la mano y se pierde entre los demás invitados.

—Pero que linda te ves —me dice una chica, que no se quien sea —Esa blusa esta “Divine” —me da un beso y se aleja.

Jazz sigue caminando entre el mundo de gente que hay en la playa.

—Jazzlyn, tenía años que no te veía, pero si estas igualita —se acerca una señora como de cuarenta años y me da un fuerte abrazo, —es una lastima que te alejaras de mi niño, si lo vieras, cada vez está más guapo y...

—¡Gracias!— No deje que terminara la frase —si me permite, ahora regreso. —Ella me sonríe y asiente con la cabeza.

La verdad no tenía la mínima intención de regresar a platicar con ella, en primer lugar no sabe quien es, y menos quien es su hijo. En este momento no esta para... pensar en.. en otras personas y menos si son hombres... chicos de mi edad... los ojos se le llenan de lágrimas y trata de disimular un poco.

Continuo recorriendo todas las mesas, saludando a todo mundo; poniendo la mejor de sus sonrisas y...

—¡¿Jazz?! —escucha que  le dicen detrás de ella—¿Eres tú?

—¡H—hola!— digo un poco sorprendida, hace mucho que no veía ese rostro, esos ojos; pero aún así no los he olvidado.  Pero... ¿Cómo es qué...? ¿Cuando llegaste? — termino diciendo mientras me acerco a él mientras le doy un beso y un abrazo.

—No lo puedo creer —dice mientras le devolvía el beso —Nos acabamos de mudar nuevamente aquí, y un chico de la universidad, invitaron a mi hermano a la fiesta y yo vine con él —me dice sorprendido —la verdad no creía encontrarte aquí, digo, no sabía ni de quien era la fiesta, solo sabía que era de una niñ... de una chica que cumple dieciséis años y...

Hace años que lo conocía; fue un amigo de la infancia; aquel chico con el que jugaba a todo, el que la tiraba al suelo de un empujón y dos segundos después se encontraba llorando con ella y le ayudaba levantarse. Aquel con el que se hizo las mis primeras cicatrices, con el que lloró las primeras veces, con el que reía las primera vez por hacer alguna travesura, él que le dio mi primer beso en la mejilla; el primer beso inocente, su primer novio de la infancia. Tenían tan sólo ocho y once años cuando él se fue con su familia a la capital; en un principio mantenían contacto por email; pero pasado unos tres años, perdieron contacto definitivo. Ahora lo tenía de nuevo enfrente de ella, con es sonrisa más que perfecta.

—Noe, en verdad, me has sorprendido... —Le dijo mientras lo volvía a abrazar — no sabes... — en verdad que estaba sorprendida, no encontraba las palabras para expresarme ante él. —Y ¿Con quién has venido? —pregunto un poco temerosa.

—Con mi hermano Diego... —voltea en todas direcciones para ver si lo encuentra —No se si te acuerdas de él.

—Mmm... ¿era él que siempre nos regañaba, por la forma en que jugábamos? —digo entre risas.

—Ese es — dice entre carcajadas —No se porque todo mundo se sorprendía de lo... lo bien que jugábamos... que nos llevábamos; creo que todos veían con malos ojos que yo... fuera un poco grande para ti — me dice recordando — ahora imagínate como se hubieran puesto si se hubieran enterado que tú... — me dijo un poco sonrojado — me decías que no te querías morir sin ser besada, y yo... para cumplir tu ultimo deseo yo...

—Ni lo digas —ahora era  era ella la que se sonrojaba —que tontos eramos en ese entonces, nos hacía mal ver tantas pelis de amor... que se nos ocurría cada cosa.

—Si no me equivoco, en esa época el libro... mejor dicho la peli que más te gustaba; porque ahora te puedo decir que yo lo odiaba, pero con tal de estar cerca de ti...— sus mejillas se han puesto más coloradas — una y otra vez accedía a verla. ¿Cómo te podía gustar tanto Romeo y Julieta?

—Pero si parecía que te encantaba verla... yo por eso la quería ver tan seguido y ahora tú... —Los dos soltaron tremendas carcajadas, y continuamos recordando esos años que tan bien la pasaban.

Jazz no se dio cuenta de todo el tiempo que llevaban platicando; estaba tan a gusto con él, que sólo se di cuenta de donde se encontraban cuando alguien los interrumpió.

—¡Noe! —escucho que alguien lo llama —creía que te habías ido, como habías dicho que no tenías ganas de venir a una fiesta de niños...

—¡Callate! — lo interrumpe Noe.

—Si solo accediste a venir a la fiesta, porque era en la playa y decías que te gustaba mucho y... —Se queda callado un momento mientras observa detenidamente a la chica parada frente a él.— ¿No me vas a presentar a tu nueva “amiga”

—¡Diego! — le reclama — Pero si no es necesario que te la presente — le dice con u na sonrisa — Ella es Jazzlyn, la “Güera Desabrida” como solías llamarla, ¿no la recuerdas? — terminó con una sonrisa triunfal.

¿Jazzlyn? Claro — dice sorprendido —yo jamás te decía así —  dice mientras se voltea a verlo con cara de odio y se acercaba a darme un abrazo a la chica —Jazz, en verdad, que estás hermosa. ¿Y que haces aquí?

—Es su fiesta, tonto y... —le dice mientras le da un codazo en las costillas para que se aleje un poco.

—Hola Diego — le contesta con una sonrisa — ¿Cómo has estado? , y si la fiesta es en honor a la Güera Desabrida, es mi cumple... —Noe soltó una tremenda carcajada y Jazz le hizo segundas unos segundos después.

—Pero, si yo... bueno la verdad eramos muy pequeños en esa época y... —le da un manotazo en el hombro a Noe —Pero, ahora no te pareces esa niña flaca de ese entonces, ahora estas... ¿Y cuantos años cumples?

—Calmado, calmado, que sigue siendo menor de edad y tú...no querrás hacer estupro... recuerda que aquí esta penado y...

—Ja ja ja hermanito, si te lo recuerdo tú tambien eres mayor que ella, así que lo mismo te pasaría a ti —le dice sin dejarlo terminar. Mientras le soltaba otro golpe en el hombro — Pues no se si y te contó, Noe, hemos regresado por una temporada a la ciudad, mientras hago una especialización, y él — voltea a ver a su hermano —continua estudiando...

—¿Especialización?, ¿Que es lo qué estudiaste? — comencé a preguntar,  él desde que era una niña le gustaba mucho, y ahora que ha crecido y que ya es un hombre, es mucho más atractivo de lo que jazzlyn recuerda; pero mi madre llegó, y antes de hablar recorrió a ambos con la mirada.

—Nena, Jazz, creo que aún no saludas a todos los invitados y...

—Para poder saludar a todos necesitaré por lo menos dos días enteros — contesté en forma de reproche, pero antes les dedique a ambos hermanos una sonrisa en forma de disculpas —Si me disculpan yo... — su madre la ha tomado de la mano y ahora la jala para que camine a su ritmo —ojala, los pueda ver al rato —les grita para que puedan escucharla, su madre no vio eso con buenos ojos ya que me volteo a verla de una forma como diciendo una señorita no hace eso.

—¿Quienes eran esos... muchachos? — pregunta al fin.

—Antes que me digas algo, los conoces a ambos — me volteo a ver con cara de que no entendía lo que decía, mientras continuaba caminando lo mas rápido que la arena bajo sus pies se lo permitía —¿Recuerdas a Noe y a su hermano Diego?

—¿Noe y Diego? —murmura más para ella que otra cosa, y por fin detiene su andar —No. No recuerdo a nadie con esos nombres y...

—Vamos Pollo, si te debes de acordar de ellos, hace años Noe y yo... es más Ed se ha de acordar de Diego, ellos se llevaban muy bien...

—No se quienes son, y no me gusta que hables con desconocidos —su madre volteó a verla directamente a los ojos —Jazz eres muy guapa, incluso... para tu edad; no lo tomes a mal, pero una niña de tu clase no puede estar cambiando de novio como si...

—¿Novio? Pollo, no se de que hablas, sabes perfectamente que yo... nunca he tenido novio, — se me hace un nudo en la garganta —Iker y yo —incluso decir su nombre lo dolía —nunca fuimos novios, eramos... somos amigos y...

—Y si son amigos, ¿Donde está él?

—No pudo venir, él...

—Pues veo que estas muy equivocada, como para darte cuenta de las personas que están llegando —me señala con la cabeza — ¿no viene ahí con... su familia?

Volteo a ver en dirección a donde le ha señalado su madre y...

—Creí que solo tenia una hermana — dice al darse cuenta que vine acompañado de sus padres y tres chicas — no sabía que tenia tres...

—Solo tiene una hermana...

—Bueno, han  de ser primas o algo así, porque si no, no vendría de la mano con ellas... —dice mientras observamos como se acercan hacía nosotras.

—Quizá...— le dije un poco triste— pero...

—¿Porque no lo habías invitado?, cuando hable para confirmar si iban a venir su padre me contestó que no sabía nada de la fiesta y que con todo gusto vendrían. Pensé que por la hora ya no iban a llegar, pero me alegro que si...

—Ahora vengo, yo... — me detuvo del brazo.

Y casi en un susurro poco audible me dijo entre dientes, —Te iras después de que los saludes, el que te hayas peleado con él, no significa que seas grosera y...

—Buenas noches — los saluda Evangelina con una gran sonrisa — en verdad es un honor tenerlos aquí.

—Buenas noche, y gracias por invitarnos — contesta el padre de Iker. —Bueno, ya conoce  a mi esposa y a mis dos hijos — señala con la cabeza  a su familia —y estas dos preciosidades —dice refiriéndose a las gemelas —son ya como de la familia; Paula y Paola.

—Mucho gusto señoritas — les dice mi madre mientras se acercarse a ellas y comienza a saludar a todos de beso en la mejilla.

—Espero que no les moleste, pero en algunos momentos llegaran mis consue... los papas de ellas, se que es un atrevimiento, pero como han oído hablar tanto de jazz, pues tienen mucho interés en venir a conocerla y...

—No se preocupe — responde mi madre mientras voltea a ver a su hija de reojo, ya que como no ha dicho nada desde que llegaron —siempre es bueno recibir gente agradable, en fiestas... de... bueno me comprende, unas personas adultas, nunca están de más.

—Es un gusto verte Jazzlyn, —le dice el padre de iker, mientras estira una mano en su dirección, no todos los días uno puede celebrar sus dulces dieciséis.

—¡Dulces dieciséis! — dicen las gemelas al mismo tiempo con una sonrisa en los labios y una pequeña risa, — Esto se va a poner más divertido, en un rato — dijo entre dientes una de ellas.

Pero sólo al parecer jazz la pudo escuchar, ya que nadie dijo nada al respecto Jazz, se sorprendió de momento y se empezó a sentir rara. Como si las fuerzas la estuvieran abandonando. y de repente comenzó a sentir revuelto el estomago y a sentir ahorcadas en su garganta.

Sin realmente decir nada, salio corriendo de ahí, lo más pronto posible. a la distancia logro escuchar:

—Iker, quedate aquí, no es de tu incumbencia — le reprendía su padre.

—Creo que no se siente muy bien la cumpleañera — dijo una de las gemelas.

—Pues ojala no sea que vaya a ser... —decía la otra.

—No les haga caso —responde Iker en la defensa de Jazz a la madre de Jazz —, la presión... y la emoción ha de ser...

—Me disculpan — les decía Evangelina — ¡Toño!, ¿Donde estas Toño? — comenzaba a gritar — Toño, la niña no se siente bi....

Una vez que se alejo lo suficiente de ellos; de todos, Jazz, se sintió mejor. hora no sentía que le faltara la fuerza, ni sentía el estomago revuelto. se sentía perfectamente. bueno, casi, lo único que le dolía era ver a Iker, con sus amigas. ellas son las chicas que han estado con él, por las tardes. de eso no tiene duda. Son ellas.

Alejada de todos, comenzó a llorar, se sentía tan mal, le dolía tanto. Donde Jazzlyn se encontraba, no escuchaba ni veía nada de la fiesta, se había retirado mucho de donde se estaba celebrando la fiesta. Cuando estaba a punto de de levantarse y comenzar a caminar nuevamente a la fiesta, ya que no estaba segura; pero sabía perfectamente que ya se había mantenido lejos por mucho tiempo, y comenzarían a extrañarla, bueno, por lo menos a preocuparse por ella.

Eso creía ella.  en una de las bolsas de su pantalón, ya que era del tipo de cargo, de esas que llevan millones de bolsas en todas partes, saco un pequeño espejo. Se tenía que poner presentable; ya se imaginaba la cara que tenía después de estar llorando por un buen rato.

Tenia toda la razón, se veía fatal; se tomo unos segundo para limpiarse el rostro y tratar de arreglarse el maquillaje lo mejor posible, con lo poco que tenía en los bolsillos. No quedo como recién salida del del salón, pero había quedado bien.

Una vez que termino, volvió a guardarse todo en el pantalón y comenzó a caminar despacio. La verdad es que no tenía mucho humor de volver a aquel lugar. cuando había avanzado quizá dos o tres metros, comenzó a escuchar gritos. Muchos gritos que provenían de la dirección a la que se dirigía.

—Jazz — escuchaba que la llamaban.

—Azzy — ahora era la voz de su abuela.

—Jazzlyn— ahora era la voz de un chico.

Pero no solo escuchaba los gritos, de la gente que la estaban buscando. No. Había gritos de horror; de desesperación; de dolor también.

A ella sin importarle lo que estaba ocurriendo, sin dudarlo más comenzó a correr al lugar donde estaban sus invitados que hay gente que la importa, y aunque no fuera así, haría todo lo posible para poder ayudarlos en lo que fuera. Sabe que quizá no podrá hacer nada, pero quiere estar con ellos; quiere saber que todos están bien.

Sentía que el corazón se le quería salir por la boca. Cada vez los gritos eran más desgarradores. se siente inútil en esos momentos, debe de llegar ya; necesita ayudarlos de alguna forma.

Cuando ya se encontraba cerca del lugar, ya empezaba a ver las carpas que habían montado, los gritos eran cada vez más fuertes, veía como corría la gente en todas las direcciones. En eso...

—¿A donde crees qué vas? — le dice, mientras la toma firmemente del brazo.

—¡Sueltame! — grita desesperada, no alcanza a ver su rostro en la oscuridad — ¡Sueltame o...!

—¿Qué vas a hacer? — aunque no puede verle el rostro sabe que esta sonriendo — ¿Me vas a lanzar tu rayo rosa o vas a hacer que explote un garrafón de agua? perdón, creo que aquí no hay garrafones, que puedas explotar — comienza a reía — además, creeme que eso aquí no te serviría de nada.

—¿T—Tú q—que sa—sabes? yo... ellos me necesitan — trataba de contener las lágrimas, pero no eran de dolor, sino de frustración ya que sabía que él tenía razón, temblaba a causa de la ira; comenzaba a sentir las manos calientes y...

—¡Wow! —dice él, cuando esquiva el rayo que le ha lanzado —¿Sabes una cosa? Debes de tener cuidado con eso, no es para que juegues...

—No es juego, ¿O me dejas ir o...? —dice Jazz con odio en la voz.

—Deja las niñerías, nada de lo que hagas o puedas hacer te servirá en estos momentos... —fue lo ultimo que alcanzó a escuchar antes de que todo se pusiera oscuro.

Después de unos segundos, se encontró en una habitación, lejos de la playa, ya no escuchaba gritos, no veía la playa. Lo único que podía ver era una pequeña habitación y en la esquina estaba de espaldas... su secuestrador.

—¿Quien eres? — preguntó mientras se acercaba hacía donde estaba el chico.

—¿En verdad quieres saber? — le contesto con una risa discreta; mientras se giraba para que pudiera verle el rostro.

—¿Tú?— dijo sorprendida Jazz.
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