miércoles, 16 de febrero de 2011

Capítulo 17 de Amar... Te Duele "¿Obsesión o Amor?


Amar...Te Duele
Capítulo 17  "¿Obsesión o Amor?"



Ian


Ian —me decía al oído casi ronroneando —¿Sigues durmiendo?

Creo que ya no —contesto de mal humor. —¿Qué hora es?

Van a ser las ocho.

Joder, es sábado —contesto mientras me cubro hasta la cabeza con la sabana.

Se que es temprano —dice juguetonamente, mientras se mete debajo de la sabana y comienza a darme unos besos pequeños. —Pero es que me gustaría que hoy hiciéramos algo diferente.

¿Diferente?

Pues, sí. No sé quizá salir a desayunar fuera, ir al cine, a la playa —me dice enumerando las cosas con los dedos. —A veces pienso que te da pena que te vean conmigo, tú y yo solos nos vemos para...

Tener sexo —termino la frase por ella.

No es sólo es sexo, los novios no...

¿Novios? —pregunto —¡¿Novios?! ¿Quién diablos dijo que tú y yo somos novios? —grité mientras salía de la cama y me alejaba de ella.

Salí de la habitación dando un portazo detrás mio. ¿Novios? Pero que se cree. Yo jamás le di falsas esperanzas. Fui muy claro con ella desde un principio si ella cree que esto da para más esta muy equivocada. Abro el refrigerador para ver que puedo tomar para quitarme el mal sabor de la boca que me ha dejado este mal entendido.

No puede ser —grito —cerrando la puerta de un golpe, al ver que no hay nada.

Pero, ¿Por qué te pones así? —me dice —en las noches en tu habitación eres...

Un amante, no sé si bueno o no, pero amante a secas — contesto —no sé...

Es que creí que tu y yo... eramos... novios —me dice casi comenzando a llorar —yo...

Tú, nada —le digo —desde el principio fui muy claro contigo.

Lo sé, pero con el trato yo creí que...

Creíste mal. Desde un principio te dije que no me quería y no podía involucrarme en una relación —traté de decir más calmado —yo jamás te dije que... podíamos llegar a más. Te lo dije claramente.

Lo sé pero...

No hay ningún pero. Ambos somos adultos; nos gusta pasarla bien de vez en cuando y...

¿De vez en cuando? —me dice casi llorando —si parece que ya vivo aquí, todas las noches...

Porque quieres, nadie te ha obligado. Sí ese es el problema la puerta es muy ancha y cuando quieras puedes irte. Nadie te va a detener.

No es justo, yo... yo...

Vanessa, jamás te mentí, aceptaste mis condiciones.

Sí, lo sé.

Me voy a dar un baño... Solo —le digo cuando veo que se pone de pie. — Tu sabrás si te quedas o te vas.

Terminé diciendo esas palabras y sin voltear a verla entré a la habitación a buscar algo de ropa para meterme a bañar. Unos veinte minutos después salí de la habitación esperando ver el departamento vacío. Pero estaba muy equivocado.

Creí que te habías ido — le dije mucho más tranquilo.

No hay nada que desayunar, así que creí que podíamos ir a desayunar, ¿no lo crees? —me dijo con una gran sonrisa —y quizá después podríamos ir al cine. No sé, le hablamos a Raúl y Caro y después de la peli, pues a ver que hacemos, podemos ir a la playa, o ¿qué te gustaría hacer?

Vanessa, sí entendiste lo que...

Perfectamente, somos amigos con derechos, sin compromisos y sin nada. Pero al final amigos ¿no?

Cambiate y nos vamos —le dije.

Por más que quiero ser grosero con ella no puedo; no se lo merece ella es... dentro de su forma de ser es maravillosa, pero mi corazón está en otro lado. Mientras espero que esté lista prendo el televisor a ver un poco de noticias.

Al ser sábado por la mañana, la verdad es que no hay nada bueno a estas horas. Por fin encuentro un noticiario de la televisión local.

Claro, no hay nada más importante que la noticia del fallecimiento de una niña rica —digo en voz alta mientras veo que siguen pasándola después de dos semanas la noticia del accidente que tuvieron una pareja y dónde ella falleció —pero no se que tan importante es, lo más probable es que iban tomados o drogados —tomo el control remoto para apagar la t.v.

Pero me detengo. Jamás había prestado atención a la noticia. Y en la pantalla no sólo está la foto de la chica, sino también el de su acompañante. No puedo creer que sea él. ¡Jazz! Es lo primero que se me vine a la mente.

Sin pensarlo tomo las llaves del auto y le grito a Vanessa que hubo cambio de planes. Que tengo que salir. Cuando cierro la puerta escucho a lo lejos que me habla pero yo ya no respondo. Lo único que deseo es llegar lo más pronto posible al hospital donde debe estar ella.

Media hora más tarde me encuentro en la recepción del hospital preguntando en que piso se encuentra Edgar. En cuanto me dicen que está en el cuarto piso me dirijo hacia los ascensores al ver que se tardan demasiado, decido usar las escaleras. La emoción de volver a verla es más grande de lo que puedo creer. Jamás me habría imaginado sentirme así por alguien. De dos en dos subo los escalones de los cuatro pisos.

En cuanto entro a la sala de espera, la veo ahí. Sentada en el sofá. Está sola. Decido calmarme un poco. Espero unos segundos a qué mi respiración se tranquilice un poco , ya que está muy agitado un poco por la emoción o otra por subir las escaleras tan deprisa.

Cuando me siento listo comienzo a caminar despacio hacia ella. Cuando estoy a poca distancia de ella. Alguien llega primero que yo.

El chico del colegio llega con un vaso y un poco de fruta. Las pone en la mesita que está a un lado de ella y se abrazan fuertemente. Él se retira u poco, y le da un beso en los labios.

Al ver esto. Yo me quedo paralizado. Fui un tonto al creer que estaría sola. Me doy media vuelta y camino en dirección hacia los ascensores. No me atrevo a acercarme a ella. No merece la pena.


------------------------------------


Iker


Aún no se porque mi padre se empeño a que viniera con él a su desayuno de trabajo. Yo debería estar en estos momentos en el colegio y no tanto para recibir las calificaciones, sino para poder despedirme de ella. No lo voy a ver en tanto tiempo que, si no me despido de ella ahora la veré nuevamente hasta dentro de dos meses y eso me pone mal.

Aunque trato de aparentar que nada me pasa. Creo que soy más que obvio.

Bueno jovencito —me dice el señor Miller —en verdad eres muy buen mozo como me había dicho tu padre. —me dice mientras me sonríe. —¿sabes una caso? Mis hijas y tú son de la misma edad, creo que se pueden llevar muy bien. ¿No lo crees Cristiano? —le dice a mi padre.

Creo que se pueden llevar muy bien. Es más para que se conozcan pueden ir este fin de semana, o cuando gusten a comer a la casa.

Deja ponerme de acuerdo con mi mujer y te aviso. —voltea a verme —Y la escuela ¿ya termino?

Hoy era el último día, entrega de calificaciones, pero mi padre... —comencé a decir pero al ver el rostro de mi padre dudé un poco. —Mi padre dijo que si lo podía acompañar el día de hoy, que me quería presentar a su jefe.

Pero Cristiano, ¿cómo se te ocurrió traerlo aquí,? él debería estar en el colegio despidiéndose de sus compañeros, pasarán dos meses antes que los vuelva a ver. Nuestros planes pueden esperar un poco ¿no crees? —voltea a ver a mi padre e inmediatamente regresa a verme a mi —si gustas, si aún es tiempo, mi chofer esta afuera el te puede llevar, claro si quieres.

¿En verdad? Pero bueno, es que tendría que pasar primero a casa por unas cosas y después... —empecé a decir.

Ya te está esperando —me dijo mientras dejaba su teléfono en la mesa. Ya después nos veremos jovencito. —Yo estaba sorprendido, mi padre no sabía que decir.

Cristiano aun hay tiempo, dejalo irse.

No vemos vemos en casa —me dijo cortantemente.

Yo salí corriendo del lugar. Si me apresuraba, aún la podía alcanzar.

Al rededor de media hora después, entré corriendo al colegio. Subí las escaleras lo más de prisa que pude. Cuando llegue no había nadie. Ya habían terminado. Comencé sentirme mal. No me puede despedir de ella. Con la cabeza baja comencé a bajar las escaleras. En eso se me ocurrió que el colegio aún no estaba totalmente vacío. Quizá aun había un lugar donde la podía encontrar. Baje corriendo las escaleras y me dirigí hacia donde están las taquillas. En cuanto entré al pasillo pude verla vaciando la suya.

Despacio me acerque a ella. Y le doy un beso en la mejilla.

No podías irte sin verme —le digo mientras le doy un girasol — Recuerda que en poco menos de dos meses te estaré esperando. —Le doy un muñeco de peluche —Se me hará eterna la espera, pero aquí estaré esperándote. — Y por ultimo le doy un carta y otro beso en la mejilla.

Se voltea por fin; tiene los ojos llorosos, al igual que yo. Se acerca a mí y nos damos un beso en los labios, terno, pero muy largo. Se que con esto debe ser suficiente para poder recordarla diario hasta que regrese. Quiero grabarme su imagen, su aroma, su esencia en la mente.

Termina de sacar sus cosas y la acompaño al auto donde está su madre esperándola. En unas cuantas horas salen de viaje. Llevan un poco de prisa. Pero me queda la satisfacción que logré despedirme de ella.


-------------------------------------


Después de tanto insistir, el día de hoy, dos semanas después del exitoso desayuno. Viene la familia Miller a comer. Viene el matrimonio junto a sus dos hijas Paola y Paula. Dos gemelas de dieciséis años.

En cuando llegaron me mandaron a que les enseñara la casa. Ambas se veían muy aburridas del tour. Así que para distraerlas; y como había todavía tempo antes de la comida les enseñe cual era el camino para la playa. Quizá así se distraerían un poco.

En cuanto llegamos a la playa. Creo que Paula, aunque no estoy muy seguro. Se quito la mayor parte de la ropa y se fue a nadar un rato. La otra gemela, que supongo yo que es Paola. Se quedó junto a mi.

¿Nadamos?

Pero no traigo mi traje... —ella se acerca a mi y me da un beso en la boca para callarme.

Vaya, quizá mi padre no estaba tan equivocado, podemos pasarla muy bien estás vacaciones, ¿no crees? —además no necesitamos traje, nos va a terminar por estorbar.

Y sin dejarme contestar siquiera. Se acerco a mi me quito la camisa y me dio un beso más.

¿Puedes o te ayudo? —me dijo con una risa que era más que una carcajada. Y salió corriendo hacia el mar.

Yo no se por que. Pero termine de quitarme la ropa y la seguí. En cuanto entre al agua las dos se acercaron a mi. He hicimos algo más que nadar. Lo que yo no me di cuenta es que a la distancia algunos ojos nos observaban a atentamente con una mirada satisfecha.


--------------------------------------


Bueno, cuando estaba con Paola y Paula, sencillamente no sentía el tiempo pasar. Sentía como mi voluntad desaparecía con ellas y terminaba haciendo lo que ellas querían al final de cuentas. A mi madre no le gustaba mucho que estuviera a solas con ambas chicas ya sea en el mar, en la alberca o en mi recamara. Cosa que mi padre siempre buscaba. Que estuviera a solas con ellas.

Siempre encontraba algún pretexto para dejarnos a solas. Sé qué el sabe que hacemos más que platicar. Pero parece que eso lo enorgullece. Y yo aunque cuando se van me arrepiento por todo lo que hicimos. Al día siguiente. Se me olvida todo y volvemos a hacerlo.

Así pasaron mis vacaciones. Se me hicieron tan cortas, que ahora que lo pienso no se que hice todo el tiempo. Sólo sé que faltan dos días para regresar al colegio. Y es donde me acorde de ella. Busque en mi escritorio y ahí estaba ella. Con esos ojos, con esa mirada.

Y yo... la he traicionado. Aunque en el fondo no sé porque. Pero lo he hecho. Se que no le puedo contar nada. Ella confía en mi. Como yo lo hago con ella. No puedo decirle la verdad. Mientras no sea necesario, no pienso hablar del tema.

Eso será lo mejor —pienso para mí mismo. —Ahora que la vea en la escuela, las cosas volverán a ser normales.


------------------------------


Jazz


Después del el mal rato que pasé en mis vacaciones con Alex lo único que deseo es poder ver a Iker nuevamente lo extrañe mucho.

Aunque ahora que nos reencontramos en el colegio, sentí que algo había cambiado, que algo había pasado. Pero le pregunté y el no me dijo nada. Ha de ser imaginaciones mías.

La verdad a pesar que casi no pensé en él. Ahora me doy cuenta que me hizo mucha falta. Su amor, sus cariños. Sus palabras.

Pero ahora tenemos tiempo para compensar todo el tiempo que perdimos en las vacaciones.

Con todo el ajetreo de las ultimas semanas. El cambio de Ian, que aún no se porque fue. El accidente de Ed, y las vacaciones no había tenido tiempo de ver el DVD ni las fotografías de mis XV años. A pesar de que sólo han pasado algunos meses de eso. Lo veo tan lejano como si hubieran pasado años desde ese día.

Así que sin dudarlo, ahora que no tengo deberes del colegio decidí tomar el álbum fotográfico. Tiene tantos fotos. Las primeras paginas son fotografías mías. Desde que me estaban arreglando, las del estudio. Después estoy con los chambelanes. Ahí esta él.

Tan guapo, con ese porte. Realmente destaca encima de de todos. Después están las fotos con mi familia. Y las ultimas paginas son las que sacaron en las fiesta; de los invitados, el arreglo y del baile.

Mis ojos se comienzan a llenar de lágrimas al recordar los bailes que tuve ese día. Creí que ya lo había superado. Lo dudo un momento, no se si estoy preparada a ver el DVD, quizá al verlo ahí recuerde todo nuevamente. Y sienta la misma alegría que sentí en ese momento. Pero...

Me levantó de la cama y lo pongo. Las primeras escenas son de la misa. Como no tengo muchas ganas de verla avanzo esas esas tomas. Después están las de la fiesta. Algunos invitados dándome sus mejores deseos. El brindis de mis padres. Y los vals que baile. Eso me trae muchos recuerdos.

Las tomas que siguen son de la fiesta en general. Cuando creía que había terminado. No podía creer lo que estaba viendo. Nos grabaron al final de la fiesta. Ya casi no hay nadie en el salón. Estamos Ian y yo en la pista de Baile. Está de fondo la canción de los Guns. El se acerca a mi. Mi primer beso está grabado.

Con estás ultimas imágenes , las lágrimas que empezaban a caer sobre mis mejillas se han convertido en un llanto. En un dolor. Sin detenerlo me recuesto en la cama y comienzo a llorar. Hasta que el cansancio me ha vencido y me he quedado dormida.


-------------------------------

Ian

Otro día más —pienso cuando me despierto, observo el despertador y aun es temprano, todavía no son ni las ocho de la mañana.

La universidad está cerrada ser sábado y aún no me han dado ganas de buscar trabajo así que viendo las perspectivas de mi día, decido tratar de dormir otro rato; pero en cuanto cierro los ojos, la imagen de su rostro es lo único que puedo ver. A pesar de que he tratado por todos los medios de sacármela de la cabeza; mi mente me lo permite pero mi corazón no me deja. En un principio creí que el utilizar a Vanessa me serviría; pero ahora me doy cuenta que mi realidad es otra.

En más de una ocasión me he levantado en las madrugadas recordándola; ojala fueran sueños de sus sonrisas; pero son todo lo contrario. Algunas ocasiones recuerdo una y otra vez cuando le deje llorando a la mitad de la calle, y otras más con el mocoso que está con ella.

La verdad es que no lo entiendo, a pesar de que vivimos en diferentes ciudades, eso no impide que me niegue a salir, es cierto que la mayoría de mis amistades estén donde está ella. Así que me la paso encerrado en mi departamento lamentándome de lo que pudo ser.

Tratando de hacer algo diferente el día de hoy, decido levantarme, quizá le llamé a Rulo para ver si nos vemos y hacemos algo, pero cuando me acerco a la mesa donde está el teléfono, ahí está ella en una foto. Me detengo a observarla unos segundos y me doy la vuelta.

Me asomó por la ventana y es un día triste, nublado, frío y con mucho aire, raro en en ciudades como estás. Así que que decido regresar a la cama y prender el televisor. Para el colmo de los males aunque ya debieron darle carpetazo a esa nota, ya tiene más de dos meses con esa noticia, pero al parecer la chica que falleció era hija de alguien importante en la política y al parecer dudan que haya sido un accidente; pero lo único que provoca en mi esa nota es recordarla abrazada a él.

Sin duda ella merece alguien como él —me digo a mí mismo y apago el televisor y trato de dormir nuevamente.

¿Estás dormido? —me preguntan.

Yo trato de ignorar la voz, y me hago el dormido.

Sé que estás despierto, cuando duermes respiras diferente —me dice nuevamente —no seas así, vamos al cine hoy ¿sí? Tiene mucho que no salimos, sólo quieres estar en cama y eso no es bueno para ti —me dice mientras se acerca a la cama se hinca y me da un beso en la mejilla.

Vanessa, por favor, hoy... —comienzo a decir.

No seas así, levantate, vamos a desayunar y vamos al cine —me dice con un puchero en los labios.

Oki —contesto de malas.

Se que ella a aguantado mucho, es incondicional y no merece que la trate así. Me levanto de la cama con pesar y me dirijo a la ducha, ella me sigue y tomamos un baño juntos. Más o menos una hora después estamos saliendo del departamento y nos vamos a un pequeño restaurante a desayunar. Ahí decidimos hablarle a Raúl y quedamos de vernos unas horas después en uno de los centros comerciales más grandes de Cancún.

Una vez que llegamos a reunirnos todos en el centro comercial. Nos fuimos directo a la sala de cine. Cuando llegamos hacía dónde estaba la cartelera lo primero que vi fue a la nueva parejita; me les quede viendo unos momentos y me di media vuelta y comencé a caminar a la salida.

¿Ian?

Yo camino lo más rápido que puedo.

Te estoy hablando ¿no me escuchas? —dice Vanessa —¿por qué te saliste así? —dice mientras me toma de la mano y se acerca a mí para tratar de darme un beso.

¿Ian? —escucho su voz. Y volteó ver hacía dónde escuche esa dulce voz.

¡Jazz! —contesto con una gran sonrisa, la alegría que siento no lo puedo disimular. ¿Cómo estás? Aunque es claro, estás muy bien acompañada —le digo antes que me contestara al ver que el tipo este está junto a ella.

Muy bien, hace mucho que no te había visto desde... —comienza a decir —él es Iker, un amigo del colegio —me dice mientras voltea verlo. —¿Y qué has hecho? ¿Cómo has estado?

Bien —digo apenas —bueno si me disculpas he recordado que tengo algo que hacer, después no vemos. —contesto volteandome inmediatamente, los celos son más que insoportables. Sin esperarlo siquiera cuando apenas había dado un par de pasos, me tomó del brazo y me dio un beso en la mejilla.

Espero que estés bien —me dijo con un gran sonrisa —ojala te vea pronto, creo que tenemos una platica pendiente de..., bueno ya sabes dónde buscarme para...

Vale, en cuanto pueda te busco y platicamos. Le regreso el beso en la mejilla y camino hacía las escaleras eléctricas. No puedo, ni quiero voltear a verla, aún no estoy listo.

¿Quién es ella? —me pregunta —no me digas que por ella, tú...

Vanessa, en verdad no estoy de humor de hablar de eso.

Pero si es una niña —me dice casi gritando —ahora comprendo cuando le gritaste en la calle fue... querías que ella... y yo... —me dice sorprendida —tratas de olvidarla acostándote conmigo, ¿no es así?

Sí, ahora que lo sabes, ¿qué haces aquí?

Pero yo...

Hace unas semanas tuvimos está platica, nadie te está obligando a... —le digo deteniéndome y viéndola por primera vez en mucho tiempo a los ojos. —¿Sabes qué? Tienes razón, estás perdiendo el tiempo conmigo.

Sin esperar su respuesta comencé a correr y llegue al estacionamiento; lo que necesitaba en este momento es ir a la playa; el mar es lo único que me calma y puedo pensar claramente; así que sin pensarlo mucho comencé a manejar con esa dirección. Poco después me encontraba viendo la infinidad azul enfrente de mis ojos. No se cuanto tiempo ha pasado. No tengo la menor idea cuantas horas llevo aquí sentado, lo único que sé es que ya empieza a oscurecer. Me levanto de la arena y camino hacía el auto; ahora tengo perfectamente claro qué es lo que voy a hacer.


------------------------------


Tengo no sé cuanto tiempo parado frente a la puerta decidiendo si tocar o irme; pero mis pies no reaccionan, por más que quiero estoy aquí parado como un idiota, tan indeciso como nunca había sido. Ya a estas alturas ya no siento ni los pies.

Por fin tomo el valor y toco la puerta.

¡Hola! — le digo en cuanto abre la puerta —te he extrañado, soy un imbécil —le digo con una sonrisa en los labios.


------------------------------


Iker


Me siento feliz, ahora tengo todo lo que buscaba y necesitaba desde hace tanto tiempo. Que más puedo pedirle a la vida. A la chica más maravillosa que he conocido está conmigo a mi lado; sé que aún no le pido que seamos novios, pero creo que no es necesario que lo haga, no necesitamos títulos ni nada parecido. Simplemente nos complementamos.

A pesar de que tuve oportunidad de estar con alguien más en las vacaciones cuando ella no estaba, simplemente no pude olvidarla; a veces tengo ganas de contarle a cerca de lo sucedido, pero pienso que no tiene caso eso arruinaría todo.

Me siento como raro, nunca creí que un hombre mientras recuerda al amor de su vida pueda suspirar; siempre creí que esa cursilerías sólo pasaban en las películas o a las chicas; pero a los tipos como yo nunca creí que fuera posible.

Quizá me siento así porque hoy va a ser el gran día, aunque siento que no necesitamos títulos quizá ella sí, y también le he pensado para que en su casa no le pongan peros cuando vaya a verla. Hoy le pediré que sea mi novia y si me lo permite hoy mismo hablaré con sus padres.

Veo la hora y tengo apenas el tiempo justo para salir e ir por ella a su casa. Estoy feliz que en las vacaciones pude obtener mi licencia y yo no tengo que depender de Victor para que me llevé a todas partes, al principio mis padres no estaban muy convencidos que manejara a mi edad, mi madre era la que más se espantaba. Pero haciendo todo lo que me pedían en las vacaciones logré convencerlos. Aunque todavía estoy en periodo de prueba.

Ya una vez que estoy listo, bajo de mi habitación y me despido. Antes de pasar por ella quiero comprarle unas flores, se que ella ama que le haga esos regalos. Pasa a comparle sus flores favoritas que son las azucenas, le compró un ramo enorme y me dirigo hacía su casa. Minutos después estoy tocando el timbre de su casa.

Me abre su hermano Ed, y cada vez lo veo mejor, estuvo tan grave en el hospital que incluso se pensó que no volvería a caminar, pero dentro de lo que cabe se encuentra muy bien, sólo le quedo una leve lesión en una pierna y por lo cual tiene que caminar apoyándose en un bastón. Pero yo creo que no se queja, la verdad es que tuvo mucha suerte. En cuanto me ve, me abraza y me invita a pasar. Sonríe a ver que le llevo flores a hermana. Me deja en la sala solo y sube a buscarla.

¿Son para mí?, me dice en cuanto ve en la mesita el ramo de flores.

¿Cómo crees?, son para Arturo —le digo con una risa —ya vez que es una amor —termino diciendo dándole un beso en la mejilla y entregándoselas.

Deja ponerlas en agua y nos vamos.

Cinco minutos después salimos de su casa en dirección al centro comercial. En cuanto llegamos nos dirigimos a ver la cartelera. Decidiendo cual veíamos, yo le di un beso en los labios y ella sin dudarlo me correspondió, seguimos platicando para decidir cual veíamos, y aunque al final vamos a ve la que ella quiera me gusta hacerla rezongar un poco. Cuando termina decidiendo y al ver que no le protesto se acerca a mi y me da un beso. Cuando se separa de mi voltea para caminar hacia las taquillas y se queda muda, ha visto a alguien; se ha puesto pálida. Ella está sorprendida.

Sin decir nada me suelta de la mano y salé casi corriendo del cine, yo sin pensarlo la sigo, no entiendo nada. Veo que corre detrás de la pareja que acaba de entrar a la sala. Se acerca al sujeto que se ve furioso y que segundos antes parece que se ha peleado con su novia. Jazz lo llama.

Él voltea y la saluda; ambos están sonriendo. Se ven felices. Al ver que se detuvo ella camina en su dirección, se acerca a él. Yo me acerco más lentamente para estar junto a ella. No alcancé a escuchar lo que le contesto él.

Muy bien, hace mucho que no te había visto desde... —comienza a decir —él es Iker, un amigo del colegio —dice mientras voltea a verme. —¿Y qué has hecho? ¿Cómo has estado?

Él voltea a verme y se nota que no le ha gustado nada que esta con ella. Su mirada lo dice todo. Deja de observarme y voltea a verla a ella. Se ve feliz. Se ven felices.

¿Un amigo?, ¿sólo un amigo del colegio?, no puedo creer que así me haya presentado, creí que era más importante para ella. Pero ¿un amigo? Volteo a verlo a la cara, si me a presentado así es que ella...

Al principio no se me hizo conocido. Pero cuando escuche su voz, recordé dónde lo había visto. Fue en la puerta de colegio, días antes del accidente de Ed. Su rostro se me quedó gravado en la mente; la tristeza que tenía en ella era impresionante y verlo sonreír ahora. Sonriéndole a mi Jazz.

Se despide y se da la vuelta, Jazz se acerca corriendo a él, lo toma del brazo y le da un beso en la mejilla. Siento una rabia ella se ve feliz, como pocas veces la he visto, está radiante. Camina en mi dirección y trae una gran sonrisa en los labios. Simplemente sus ojos brillan de felicidad.

¿Quién es él? —pregunto lo más calmado que puedo.

Un amigo, que hace tiempo no veía.

¿Un amigo? —trato de controlarme —¿y a todos tus amigos los persigues para saludarlos? —terminé diciendo, los celos me estaban matando.

¿Perseguir? No te entiendo, simplemente lo salude —contesta ella medio distraída, aún sigue viendo por dónde desapareció.

¿No crees que es un poco mayor, para qué sea tu amigo? ¿cómo lo conociste? —trato de llamar su atención, pero ella sigue sin verme.

Él bailo conmigo en mis XV, y por el favor lo considero mi amigo, él... —voltea a verme —será mejor que entremos al cine sino ya no veremos la peli, ¿no crees? —terminó diciendo.

Se que lo del cine es sólo un pretexto. Se que no quiere seguir hablando del tema. Algo me oculta. Sé que no me quiere decir algo, pero ¿quién será en realidad?. Entramos a la sala de cine y a pesar de que estamos abrazados; no me pudo concentrar ni en la película ni en ella.

Sé que él es más que un amigo para ella. Algo pasó entre ellos, lo sé. Ese día en el colegio debió haber pasado entre ellos. Trato de recordar que fue lo que paso ese día. Ahora lo recuerdo.

Él nos vio a la salida del colegio, debió ver los regalos que le hice en esos días y debió pensar que estábamos juntos. —pensé —Eso debe ser, por eso cuando me ayudo a levantarme estaba así. Estaba triste porque pensó que la había perdido, sin duda eso debe ser —voltee a ver a Jazz, estaba sonriendo.

Si estoy en lo cierto, si él está enamorado de Jazz,no me pienso hacer aun lado. Si quiere algo con ella, tendrá que buscar la forma, ya que no se lo voy a hacer nada fácil. Aunque se que la que al final decidirá sea Jazz y así como veo las cosas, creo que llevo las de perder —pienso con tristeza —pero aún así haré todo lo posible por no perderla, no puedo. No quiero.


------------------------------


Jazz


Por más que quise no me concentré en la película que vi hace unas horas con Iker, tenía más cosas en la cabeza como para poder concentrarme.

Aún no puedo creer que lo viera nuevamente y más increíble que yo me acercara a saludarlo. El sentirlo, olerlo; es lo más maravilloso que me ha pasado en muchos meses. Es más incluso el dolor que me provocó ha quedaron en el olvido. Lo que siento por él es más fuerte de lo que creía. Pero esto hace que me sienta confundida. Muy confundida.

Se que por Iker siento algo muy fuerte. El estuvo conmigo cuando más necesita el apoyo de alguien y en más de una ocasión siempre estuvo ahí conmigo. Y lo sigue estando. Me siento a gusto con él; la pasamos genial, me gusta, yo se que le gusto. Quizá por la edad tengamos inclusos más cosas en común. Pero, ahora que lo vi nuevamente me siento confundida.

Estando en mi habitación le hablo por teléfono a Mar, a pesar de que hay un distanciamiento entre las cuatro en estos momentos, decidí hablar a ella, porque fue como la líder entre nosotras y se que hora que las necesito no creo que me dejen sola. En cuanto me contesta la escucho muy seria, muy cortante. Cuando le dije que las necesitaba, que me hacían falta; guardó silencio unos segundos. Cuando volvió a hablar me dijo que nos veríamos en mi casa en dos horas. Que necesitaba hablarles a Di y a Bere. Que entré todas encontraríamos una solución.

Y así fue dos horas más tardes, llegaron las tres y nos encerramos en mi habitación. Cuando les conté toda la historia de Ian y de Iker. Di y Mar se voltean a ver con miradas suspicaces. Bere estaba muy callada más de lo inusual. Sé que todo este tiempo no hemos alejado mucho; pero jamás creía que hubiera perdido tan rápidamente a mis amigas, a las que consideraba como hermanas.

No quisieron darme muchos consejos; sólo me escuchaban. Cuando termine de contarles todo. Bere dijo que el primer amor era el más importante que no dejara que sus opiniones afectaran mi visión. Di y Mar en cambio, las sentí molestas; y mas cuando casi al mismo tiempo dijeron que «afortunada»; dos hombres pelándose por ti.

Al poco rato se fueron y me quedé en las mismas que al principio, sin saber que hacer.


-------------------------------



Al día siguiente, por más que quería olvidar el encuentro que hubo en el cine, no pude. No quería que Iker se diera cuanta que había algo más ahí. Traté de disimular y fingir que todo estaba como si nada.

Las clases terminaron y a pesar que a cada rato veía como me observaba Iker, no me decía nada. Nos dirigimos hacía la salido como de costumbre. Y nos encontrábamos en la entrada esperando a Victor llegará con el auto, para irnos a casa. El día de hoy no había traído el auto Iker

El padre de Iker, al parecer se encontraba molestó por algo anoche, que le había quitado el auto a Iker y le dijo que nuevamente lo irían a recoger a la salida. Él protestó, diciendo que no le podían hacer eso. Que él acostumbraba a llevarme a casa; cosa que le dijeron que no había ningún problema que me dejarían en casa y después él directamente se iría a casa.

¡Vaya! — dijo molesto —no puedo creer que mi padre me haga esto.

No te preocupes —le dije en una forma para tranquilizarlo —¿Pero qué fue lo que pasó? ¿Por qué te castigo?

Ni idea, solo me dijo que ya no tenía carro y que de la escuela a la casa, sin perder el tiempo.

Mira ahí llega Victor —le dije —Pronto pasará, quizá sólo tuvo un mal día y se desquitó contigo...

Puede ser...

Será mejor no contradecir a tu padre para que te quite el castigo lo más pronto posible.

Subimos al auto, y se le indicó a Victor que me dejarían primero en mi casa. Cuando llegamos. Él se bajo a acompañarme a la puerta y nos despedimos con un beso. Esperé a ver como se subía nuevamente y se marchaba. Yo acababa de entrar a la casa. No había nadie. Estaba sola. Tan solo habían pasado unos cinco minutos, cuando tocaron la puerta. Yo creí que algo se le había olvidado.

Así que sin preguntar abrí la puerta.

No puede ser. Él está aquí.

¡Hola! —me dice inmediatamente—te he extrañado, soy un imbécil —me dice con una sonrisa en los labios.

Yo estoy muda. No se que decir. Que hacer. No creí que fuera a verlo tan pronto. Pero... está aquí. Cuando reacciono la saludo.

Hola —saludo torpemente, me acerco y le doy un beso en la mejilla —¿Quieres pasar?


martes, 1 de febrero de 2011

Capítulo 16 de Amar... Te Duele "¿Pesadillas o Realidad?"



Amar...Te Duele
Capítulo 16  "¿Pesadillas o Realidad?


Los siguientes días, después de la fiesta en el bosque y aún sin saber que fue lo que paso esa noche. Casi no quería salir de la habitación. Pero para evitar que se la pasarán cuestionando mis razones de mi encierro. Decidí que lo mejor era no alejarme de casa; sencillamente no quería volver al pueblo.

No tenía ganas no el más mínimo deseo de volver a verlo. Alex, me había lastimado, y no físicamente, sino más profundo y me dolía. Se que debí hacerle caso a mi corazón cuando sentía que eso no estaba bien; si tan solo a este instinto le hubiera echo caso yo...

Pero ya ni lamentándome gano algo. Alex está en mi pasado y ahí se quedará siempre. Lo que más me inquieta es lo que me “salvo” ; aún no se qué o quienes, lo hicieron. Pero aun así se los agradezco. Pero, aunque Alex es parte del pasado. Me sigo preguntando que fue de él. Sus gritos, sus lamentos, aún los sigo escuchando, al igual que las palabras “si en algo te valoras, toma tus cosas y vete de aquí”.

Todas las noches sueño con la misma escena. Jamás críe decir algo parecido. Pero quería dejar la casa de los abuelos ya y no volver en mucho tiempo. Necesito olvidar.

Así que esos últimos días me la pasaba ya sea en compañía de los adultos o con mis primos más pequeños. Montando, corriendo en el campo o nadando un rato en la laguna que hay en el terreno. Ann y Danny continuaban yendo al pueblo diario. Ya no se molestaban en preguntarme si quería ir con ellas o no.

Hasta que una tarde después de que regresaron. Ambas se acercaron hacía mi.

¡Jazz! —me dijo Ann

¿Sí? —contesté un poco temerosa, sabía a donde iría está platica.

Vamos a dar una vuelta, ¿quieres? —me dijo para alejarme de los adultos —ustedes son los primeros que se van y me gustaría que platicáramos antes que te vayas —dijo con voz melancólica —no se cuanto tiempo va a pasar antes de volverte a ver.

Yo con un poco de reserva me levanto más obligada por las miradas que me dan los adultos que por gusto. Una vez que comenzamos a caminar y lejos de los oídos ajenos decidí hablar yo primero.
Chicas, gracias por no decir nada —les dije — sé que era un poco difícil guardar algo así, pero como no pasó nada, no tenía caso espantar a nadie, ¿no lo creen? — hice una pausa —y puedo asegurar que lo que quieren de mi en estos momentos tiene que ver con esa noche ¿o me equivoco?

Bueno, no, mejor dicho en parte. —comenta dudosa Danny —Lo que pasa es que, bueno, no había salido el tema hasta esta tarde; pero ahora sus amigos nos dijeron que están un poco preocupados por él. Que desde ese día no lo han visto. —comenzó a decir —No te culpan a ti, ni nada parecido. Es más ellos no saben que se fueron juntos al bosque. Saben que tu estabas con él junto en la fogata y después sólo medio te recuerdan cuando pediste que nos regresáramos.

Pero...

Sabemos que tú no le hiciste nada. comienza a decir Ann —pero tienes que reconocer que es raro que... al parecer tú fuiste la última en verlo. Y bueno, lo que nos digas, de aquí no saldrá, te apoyaremos siempre y...

Para, para —le pedí —yo... no podría, aunque... quisiera no hubiera hecho nada contra él. No se que fue lo que pasó. Estábamos solos y él... bueno eso no importa de repente no se apareció algo y me dijo que me fuera de ahí que tomara mis cosas y que me fuera rápido. Se que lo estaban golpeando, los escuche; pero, yo estaba...

¿Él trato de...? —preguntó Ann —por eso tenías esa cara.

Lo importante es que no alcanzó a hacerme algo. No se quien o quienes llegaron, pero me... salvaron... —suspiré, ahora me sentía más tranquila al haber contado parte de mi carga —es lo último que sé de él.

Wow, pero... ¿cómo pudiste...? ¿Te hubiéramos apoyado, ayudado si...? —comenzó a decir Danny —imaginábamos algo así, pero queríamos negarnos a creer que algo así te pudo haber sucedido y...

Les agradecería que esto se mantenga en secreto entre nosotras, si nuestros padres se enteraran de... —comencé a decir.

Ni lo digas, lo importante es que estás bien, es lo único que importa.

Aunque yo tenía la impresión que ambas eran muy frías que no les gustaba demostrar sus sentimientos en cuanto me abrazaron sentí su solidaridad, y no sólo como primas como mujeres. Las tres ahí abrazadas lloramos por un buen rato.


------------------------------



Al día siguiente entre abrazos y besos fuimos los primeros en despedirnos a primera hora de la mañana. Pasará un año antes de que volvamos a volver. Creo que ese será tiempo suficiente para superarlo un poco. Porque algo así no se olvida tan fácilmente.


--------------------------------


Después de varios días andar corriendo, para poder comprar lo necesario para regresar a clases y organizarnos nuevamente, en tiempos. Hoy por fin veré nuevamente a Iker. A pesar de todo no me había dado cuenta cuanto lo había extrañado y necesitado.

Ahora me tengo que levantar más temprano que antes. Si quiero que me de tiempo me tengo que levantar a las cinco de la mañana; entre lo que me baño y tomo algo de desayuno, Ed me saca casi a empujones de la casa. Como ahora es con él con quien me voy, ahora que ha retomado las clases nuevamente; y así no hacemos que mi padre se desvié de su camino.

Además a Ed le queda de paso a la universidad. Lo único malo es que llego un poco temprano a clases siempre. Pero Iker para poder estar junto y solos un rato, llega casi al mismo tiempo que yo, o sea, casi media hora antes de la primera clase que comienza a las siete de la mañana.

El reencuentro con él, a sido de los más tiernos que he tenido. Claro no he tenido muchos, pero, fue especial. Al vernos a la distancia, corrimos al vernos hasta que nos abrazamos y nos llenábamos de besos. No hicieron falta las palabras, con nuestra simple presencia, nos decíamos lo que sentíamos.

Aunque no teníamos las mismas materias, sí coincidíamos en algunas, pero no en todas, nos veíamos hasta seis o siete veces en el transcurso del día. Entre clases, en las horas libres, en la salida. Y lo mejor de todo; es que como él ya tenía licencia de manejo, su padre le había regalado un auto. Así que con esto el tiempo que teníamos para estar juntos era aún mayor.

Lo que me preocupaba un poco era que la relación con mis amigas había cambiado. Di y Mar; estaban distantes, casi no me hablaban cuando me encontraba con ellas. Incluso alguna vez, no se si lo hicieron a propósito o fue un accidente, pero algunas veces, veníamos caminando en el mismo pasillo, en dirección opuesta, y de repente ellas se detenían , se daban la vuelta y se iban de ahí casi corriendo. Yo esas ocasiones me quedaba con la manos levantada con medio saludo en mis labios.

Bere, también había cambiado. Se había vuelto más sería, más reservaba, más tímida de lo que era antes. No se a que se debe pero todo el tiempo que tengo de conocerla, ella siempre fue muy tímida con las demás personas; pero ahora había llegado a tal punto que yo hasta la desconocía. Llegaba al salón y se sentaba. Si no estaba escribiendo algo, estaba leyendo algún libro. Eso si siempre con los audífonos puestos. Así no había forma que alguien se acercara a ella. Que hiciera nuevas amistades.

A veces me daba la impresión que pasar conmigo y con Iker más de tres minutos de corrido para ella era un martirio, apenas nos saluda y con cualquiera pretexto se retiraba y nos dejaba.

Al principio me decía Iker que lo hacía para dejarnos a solas. Pero yo eso no me lo creía completamente. Ella simplemente no deseaba estar cerca de nosotros. Eso me dolía mucho. Ella sería a la única que le pondrá contar lo que me paso en las vacaciones pasadas. Porque ahora comprendía más lo que había vivido. Estuve a nada que me pasara lo mismo. Ahora podía comprenderla más. Pero ella me rechaza.

De las tres su distancia es la que más me dolía. A pasar que del grupo era la más nueva. La química que había entre las dos, hacía un lazo más grande, más importante. Creía que ambas sentimos lo mismos, pero ahora veo que me equivoqué. No al entiendo.

Varias tardes le he habladoa su casa, con el pretexto de alguna tarea, o con que algo de la clase no había entendido. Buscaba la forma de comunicarme con ella. Pero a veces no me contestaba el teléfono, o se negaba o me la negaban.

Esa misma preocupación, duda que sentía a hacia ella, se la explicaba a Iker.

¿Es que ella no es así? ¿No era así? —le decía una tarde con lágrimas en los ojos —Yo no le hice ni le dije nada. No entiendo porque se comporta de esa manera conmigo.

Nena, amor. Entiendela, quizá no eres tú; a lo mejor la presión de los estudios, o quizá tiene problemas en casa —me decía para tranquilizarme —a pesar de que la trate muy poco, si hay un cambio en ella. Pero no puedes sacar conclusiones hasta que hables con ella, cara a cara, ¿no crees?

Eso si, pero...

Mañana que es viernes, en la tarde si quieres te llevo a su casa, después de que comamos y no va a tener pretexto de que la escuela. Los deberes. Te dejó ahí. Ya después cuando lo pidas regreso por ti. ¿Qué te parece?

Perfecto.


--------------------------------


Al día siguiente después de la escuela. Nos fuimos a comer aun pequeño restaurante que hay cerca del colegio donde se come muy bien. Estuvimos platicando un poco. De todo y nada. Sólo para que pasará el tiempo y, Bere ya estuviera en casa más tranquila.

Cuando creímos que era la mejor hora. Pagó la cuenta y me llevó.

Me voy hasta que vea que salga a verte o que entres a la casa ¿de acuerdo?

Gracias.

Con un poco de temor camine a la entrada. Toque el timbre dos veces. Pensé que no había nadie ahí. Cuando me daba la vuelta salió su madre.

Jazz, mmm, ¿cómo estás?

Señora, buenas tardes, Edna. Bueno me preguntaba si está Bere en casa.

Mmm, bueno, la verdad es qué pena —dudo un poco —no se encuentra salió con unas primas y no va a estar todo el fin de semana.

Bueno, si le habla o cualquier cosa, le dice que la vine a buscarla, que necesito platicar con ella.

Claro —inmediatamente se volteó y cerro la puerta.

Yo acaba de dar unos cuantos pasos de la entrada y busqué con la mirada la ventana de su habitación. Estoy casi segura que ahí estaba. Y en cuanto me vio se hizo para atrás. No lo puedo asegurar, pero estoy casi segura.


--------------------------------------


Después que me llevó a casa, yo me sentía mal. Me sentía despreciada. Así que en cuanto llegue me encerré en mi habitación, no quería hacer, no quería pensar en nada.

En cuanto cerré la puerta con el seguro me dejé caer, así como caían las lágrimas de mis ojos. Comencé a llorar. A pesar de todo me sentía muy sola.

No supe en que momento me quedé dormida. El cansancio me vencio.


Sin saber a donde me dirigía, caminaba sin parar a la orilla del mar, veía como iban y venían los olas. Cuando me canse de andar y no llegar a algún lado. Me senté a ver el atardecer que estaba próximo. Me sentía muy triste. Me sentía sola.”

El sol comenzó a perderse a lo lejos, y mis lágrimas comenzaron a recorrer mi rostro. Sentía una fuerte opresión en el pecho, me dolía respirar. Sentía un gran pesar.”

“—¿Estás triste? —alguien dijo a mi espalda.”

Cuando me giré para ver de dónde provenía esa voz, me di cuenta que ya no estaba en la playa. Esta en un bosque oscuro. Confundida, volteo al frente nuevamente y el mar que segundos antes estaba ahí ya había desaparecido y estaba frente a una fogata.”

“—Pero, ¿dónde estoy? —pregunto confusa.”

“—¿Es posible que ya no recuerdes este lugar Ozahira?”

“—No me llamo Ozahira, me llamo Jazz... —deje la frase a media, ahora recordaba dónde estaba.”

No podía ser, me encontraba en el lago dónde...”

“—¿Sabes que eres hermosa?, Jazz, tú y yo la vamos a pasar tan bien aquí —me dijo alguien a un lado mio.”

“—Alex, ¿estás bien? Tú..., pero no.”

ÉL se acerca a mi y me trata de besar a la fuerza.”

“—La ultima vez te escapaste, pero ahora...”


¡Nooo! —grite agitada al despertarme.

Fue tan real. Aún puedo sentir sus manos sobre mi piel. El sabor de sus labios en los mios. Han pasado ya varias horas desde que regresé. Ya es de noche. Decido bajar a la cocina por algo para distraerme. No creí encontrarme a nadie a esa hora ahí.

Peque, pensé que ya estabas dormida. —me dice Ed — Hace rato que fui a verte estaba cerrada tu puerta.

Hola Ed, Mariana, ¿cómo están? —saludo distraída —no interrumpo, solo baje por un poco de agua.

Tomo una botella del refrigerador y los dejo solos. Se ven tan felices. Que hasta celos me dan, que ahora, toda la atención que me prestaba Ed a mi, se la dedicaba a ella. Pero no me importaba. Al verlo con esa sonrisa y saber que ella fue importante en su recuperación, siento que los celos desaparecen.

Regresó a a la habitación, y a pesar de que me siento toda muy rara, nerviosa por la pesadilla que acabo de tener pongo un poco de música y prendo la laptop para revisar mi e-mail. Necesitaba distraerme un poco. Despejar la mente un poco.

Al poco rato después de comprobar que solo tenía publicidad, y cadenas inútiles la apague y decidí que era ya hora de volver a intentar dormir.

Como no quería que Arturo entrara a molestarme, como algunas noches lo hacía. Entraba a asustarme o solo echarme agua en el rostro, sólo para que segundos después saliera riendo a carcajadas. Había tomado la costumbre de cerrar con seguro la puerta.

No tarde en dormirme nada. Me sentía cansada.


Me encontraba con los abuelos sentada en la entrada de su casa. Ellos están felices toda la familia estaba reunida como cada año. Se escuchaban risas, gritos por todas lados. Somos tan felices aquí. Mi abuela me está abrazando y me dice al oído.”

“—Tú Jazz eres especial —me susurraba —nunca lo olvides.”

“—¿Especial? ¿Por qué?”

“—Pronto lo sabrás.”

Aún no entiendo las palabras de mi abuela, no sé a qué se refiere. En eso aparece Ed.”

“—Parecen ancianos, vamos a la laguna, ¿vienen?”

“—Claro.”

“—El que llegue primero gana.”

En eso toda mi familia; mis padres, Arturo, Ed, Ann, Danny, mis abuelos, todos mis primos y tíos; han comenzado a correr hacía la laguna. Yo me quedo atrás observando como ríen, se divierte.”

“—¿Te vas a quedar ahí? —alguien me grita.”

“—Vamos, no seas cobarde, aún puedes ganarnos —me dice Ed.”

Yo sin pensarlo me levanto lentamente. Observo feliz como corren y bromean todos. Cuando veo que ya se han alegado mucho, decido que es momento de entrar a la competencia. Así que comienzo a correr detrás de ellos. Soy la última y no me importa.”

“—¡Ozahira! —gritan a mi espalda.”

Volteo a ver quién me ha llamado así no hay nadie, me detengo para observar más detenidamente. Por si veo que algo o alguien se mueve. En eso escucho un grito desgarrador al frente, dónde están corriendo todos”

“—¿Están bien? —grito, pero no recibo ninguna respuesta ni veo a nadie —¿están buen? —vuelvo a repetir angustiada —¿Dónde están todos?”

No veo que nada se mueva, ni gritos, ni risas, eso me preocupa. Es un silencio tan sepulcral que me da miedo”

“—¡¿Hola?! —grito —¡Dónde están?”

No recibo ninguna respuesta; así que decido regresar sobre mis pasos, hacia la casa y buscar dónde se han escondido. Cuando llevo tan solo unos cinco o seis pasos escucho un ruido, más bien un grito desgarrador, lastimero. La sangre se me congela, les están haciendo daño, y no se que hacer. Doy media vuelta y comienzo a correr lo más deprisa que puedo en dirección de la laguna. Sólo tenía unos pocos metros cuando escuché dentro de mi cabeza.”

“—No podrás hacer nada, para salvarlos Ozahira.”

“—Déjenlos en paz, ¿Qué es lo que quieren de mí? —gritaba sin detenerme.”

“—Te queremos a ti, ellos nos estorban, tú eres la única importante en está familia, despide de ellos”

“—Nooo, nunca, si les hacen daño yo... —dejé la frase a medias.”

Había llegado a la orilla del lago y estaban todos ahí, nadie falta. Estaban felices. Nadaban gritaban, reían. No les había pasado absolutamente nada. Me preocupe y en realidad no pasaba nada.”

“—Vamos, Jazz, el agua está deliciosa, ¿No te vas a meter? —me dice mi abuela.”

Comienzo a cambiarme cuando algo está mal. Cada uno de mis familiares se empieza a hundir bajo el agua.”

“—¿Qué hacen? —pregunto para saber si es un juego y si hay algo mal.”

Pero antes de que alguien me pueda contestar, todos comienzan a desaparecer en el agua. Yo corro el tramo que me faltaba para llegar a la orilla. Segundos después llego y es tarde. Me lanzo al agua y comienzo a nadar, los busco y no hay nadie.”

“—¿Dónde están? —digo entre llanto —E-esto n-no es gracioso.”

“—No tiene porque ser gracioso, te dijimos que la única que importaba de esta familia eras tú, ellos nos estorbaban —decía alguien con voz ronca —ahora ya nadie nos detendrá, eres nuestra, Ozahira.”

“—No. No, no, es mentira —gritaba —ellos están bien, se les han tocado un cabello yo...”

“—¿Qué vas a hacer? —me pregunta desafiante —¿Seguir llorando cómo hasta ahora? —dice burlonamente.”

“—Cállate, yo...”


En ese momento me caí de la cama. Pero no estoy sola en la habitación en las sombras de la recamara hay alguien.

¿Vas a seguir llorando cómo una cría? —me dice desde la oscuridad.

¿Quién...? ¿Qué...? ¿Cómo entraste aquí? —trato de decir lo más serena que puedo para que no vea mi miedo.

Ozahira, creo que después de tantos episodios, ya habías investigado un poco. —comienza a decir — Han pasado más de dos meses desde que Alex, pobre chico —dice pensativo —¿Nunca te has preguntado que fue lo que le paso? —pregunta.

¿Qué le hicieron?, ¿Dónde está?

Lo importante es que tú estás aquí. Y vendrás conmigo ahora.

No. !No déjame en paz!

No se como o porque comencé a sentir un calor en todo mi cuerpo, que empezó desde la cabeza y fue bajando a mis pies. Al sentirme rara alce las manos encima de mi cabeza y en una forma de protegerme baje las manos hacia delante, enfrente de mi pecho. Mis palmas estaban en dirección de la sombra que tenía delante mio.

Pasó algo que no puede creer, una luz rosa, como un rayo se dirigió a él y le dio de lleno. El comenzó a retroceder y comenzó a gritar.

¡No es posible!, eres tan joven, no deberías tener todavía tus poderes yo... —estaba diciendo, cuando desapareció.

Yo agitada por lo que acababa de pasar, sentí que las fuerzas me comenzaban a abandonar y me desvanecí.


-------------------------------


¡Jazz! —Ed gritaba.

¿Jazz, nena, estás bien? —gritaba mi madre.

Tocan desesperadamente la puerta. Yo poco a poco comienzo a abrir los ojos estoy en suelo. Las imágenes de lo ocurrido hace rato comienzan a correr por mi mente.

¿Jazz?

Tiene cerrada la puerta —dice mi madre desesperada —¿Qué hacemos?

Aquí está la llave —dice mi padre al otro lado.

Una vez que pudieron entrar a la habitación los tres corrieron al lado mio. En el suelo.

Jazz, ¿Porque estás en en el suelo? —pregunta mi madre confundida —¿Por qué no contestas?

Mmm, ¿Qué pasa? —contesto confundida.

Tenemos ya un rato tocando y no respondías —me dice Ed —estábamos preocupados.

Se me hizo raro que no bajaras, a desayunar y como ya es casi hora de que Iker pase por ti, me preocupe — responde mi madre —Cuando no me contestaste me asuste y les hable —dice mientras voltea a ver a mi papá y a mi hermano. —¿Qué te paso?

No, sé. Un mal sueño. Supongo —no les puedo decir en realidad lo que pasó.

¿No vas a salir con Iker en 20 minutos? —dice mi padre.

¿Tan tarde es? —contesto —Bueno se me hace tarde, si no les importa me dejan sola, tengo que cambiarme. —contesto mientras me pongo de pie. —Y perdón si los asuste, no las había escuchado.

Se me quedan viendo para comprobar que me encuentro bien y salen de la habitación gracias a mi madre que los saca casi a empujones hacia fuera.

Date prisa, nena —me dice mientras cierra la puerta.

Gracias pollo. —contesto.

Me meto al baño casi corriendo, necesito darme una ducha rápido. veinte minutos después bajo corriendo por las escaleras. Hace casi cinco minutos sonó el timbre de la puerta.

Hola —le digo a Iker —perdón por la tardanza ¿Nos vamos?

Unos cinco minutos después salimos de casa rumbo al centro comercial. Es sábado al mediodía. A muchos no les gusta mucho ir al cine tan temprano, pero para mi es la mejor hora; esta tranquilo, no hay mucha gente. Y como empiezan casi todas las funciones a esa hora tenemos para escoger sin ningún problema cual queremos ver.

Ya estando en la sala de cine estamos abrazados, viendo la cartelera. Mejor dicho él la ve y yo lo escucho. En estos momentos estoy más entretenida con algunos besos que le estoy dando.

Aunque aún no somos novios; ya que no creo en los titulos, creo que está más que claro que somos pareja. En mi casa así lo ven. Por eso no ponen tantos peros cuando va a verme o salimos a alguna parte. Además le han tomado mucha confianza.

¿Cómo de que tipo de peli quieres ver? — me pregunta cariñosamente.

La que más te guste a ti, pero... —le contesto —ya sabes de que tipo me gustan.

Vale, vamos a ver la de Brad Pitt Ocean's Thirteen, sí tú la escogieras sin duda sería esa ¿no?

Eres un cielo —le dije mientras le daba un último beso, antes de que se fuera a la taquilla a comprar los boletos.

No puede ser —susurré mas para mí misma.

¿Te sientes bien?

Sí, no te preocupes.

Me quedé de pie viendo como él daba media vuelta y salia del cine. Era él de eso no tenía duda. Algo tenía que hacer, pero no sé qué.

Mientras Iker se me queda viendo fijamente. No comprende mi reacción y ahora voltea hacia donde tengo la mirada fija.

Segura que estas bien? —me dice tomando mi rostro con una de sus manos. —Te pusiste pálida, como si acabaras de ver un fantasma. —me dijo al darse cuenta que estaba temblando también.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...